14/08/2026
En un tiempo de refritos y sagas cansinas, se agradece la llegada de una película como "El final de Oak Street", un divertimento ágil y desenfrenado capaz de alegrar la cartelera estival.
"David Robert Mitchell ingresó en la logia de los directores sugerentes del radio estadounidense tras su exploración del mito suburbial. Si en su acta fundacional —no su primera obra, pero sí la que lo lanzó al dominio público, 'It Follows' (2014)— capturaba, en clave de terror, el peligro latente que anida en los horizontes (en gran angular) de la "idílica" suburbia estadounidense, en la más arriesgada 'Lo que esconde Silver Lake' navegaba similares parajes (en esa ocasión, el prototipo angelino) desde los códigos de un neonoir alucinado y enrevesado con ingredientes de Lynch, Pynchon y Altman. Con ese bagaje fílmico, su siguiente paso como cineasta, y su primer encargo y film de gran estudio, parece la consecución natural a su trilogía iniciática. Un nuevo trabajo que, además, lo lleva a cabo sin perder su pericia como director, ni desperdiciando su familiaridad con la fisonomía reconocible del suburbio estadounidense."
'El final de Oak Street' supone la consagración de David Robert Mitchell en la difícil tarea de fabricar un blockbuster veraniego.
Desde hoy en los cines. También podéis consultar la crítica completa de Marc Muñoz desde el enlace de la bio.