09/11/2025
👟USUAL PEOPLE /// MANUEL FERNÁNDEZ
Si hubiera una cámara oculta en el escaparate de La Casa de las Zapatillas de Panaderas, captaría horas de metraje con nuestras caras pegadas al cristal, leyendo en alto y comentando los legendarios cartelitos que acompañan cada zapato como la mejor estrategia de marketing jamás vista.
Detrás de esta maravilla tenemos a Manuel Fernández Martínez, vecino de Coristanco, que emigró a Montevideo con 18 años para trabajar en hoteles y bares antes de regresar, ya con familia, a Galicia. Tras hacerse cargo del Bar Río de la Plata en la Avda. de Finisterre, en 1978 cambió de rumbo y cogió el traspaso de Calzados La Primitiva, un negocio a punto de cerrar que llevaba en marcha, al menos que se sepa, desde 1926.
Con paciencia y creatividad, Manuel convirtió una tienda histórica en un comercio vivo, auténtico y cercano, donde varias generaciones han picado alguna vez. Todo, con un punto diferencial respecto a cualquier otro sitio del mundo: sus famosos cartelitos, escritos a mano con rotus y esa caligrafía inconfundible que informan, divierten y conectan haciendo guiños a la actualidad, a la última moda o a fechas señaladas.
Aunque Manuel se jubiló en 2020, es frecuente encontrárselo cada mañana en una cafetería cercana, café y periódico en mano, cogiendo inspiración para sus infinitas ocurrencias, las cuales siguen manteniendo viva la esencia del negocio que hoy dirigen sus hijos, Javier y Fernando, responsables de su digitalización. La Casa de las Zapatillas no es sólo un escaparate ni un comercio centenario: es un pedazo de todxs, donde se siente la historia, la cercanía y la humanidad de un hombre que no deja de abrir su corazón al mundo con humor y honestidad.
Y, si hubiera una cámara oculta que también lee el pensamiento, nos vería a todos siendo aún más conscientes de lo importante que es ser tú mismo y dejarte el alma en algo para trascender.
GRACIAS, MANUEL!!!!