12/06/2026
LA SAGRADA FAMILIA Y LA TORRE CENTRAL..Y UN NIÑO QUE NUNCA PENSO EN VERLA
Ayer fui testigo de algo que, durante muchos años, pensé que no llegaría a ver vivo.
Ayer, en un maravilloso espectáculo, el Papa León XIV bendijo la torre central de la Sagrada Familia, la más alta con 172 metros.
Durante muchos años, a miles de barceloneses nos habían inculcado que el Templo de Sagrada Familia no se terminaría nunca o, al ritmo que iban, no la veriamos nunca terminada. Y yo que creci justo enfrente de la obra, me lo crei.
UNA INFANCIA A LA SOMBRA DE UNA OBRA
Mi familia llegó a la Plaza de la Sagrada Familia en 1975. Yo tenía 7 años y mi hermano acababa de nacer. De ahí el cambio de piso.
Desde que llegué me impresionó aquellas torres. Cuatro en una fachada, bellamente adornada con docenas de esculturas y otras cuatro que se estaban construyendo unidas por un ábside ...y en medio ...una explanada llena de trozos de piedra y material de obra. Yo no entendía que "eso" debía convertirse en una iglesia cerrada y lo que yo veía como torres, en realidad eran las fachadas laterales.
Pasaban los años y, aunque seguían trabajando cada día, allí no se veían avances a menos que te fijaras mucho. Desde su inicio, el Templo solo se ha financiado con donaciones de la gente y el dinero de las entradas. Entonces, la entrada a las torres valía 60 pesetas (unos 40 céntimos de Euro) y apenas había turistas. De hecho, solo había una tienda de souvenirs. Era un barrio normal que convivía ignorando una obra que apenas molestaba. Todos dábamos por hecho, que a ese ritmo, nadie de los presentes la vería terminada.
PERO ALGO CAMBIÓ
El 7 de noviembre de 1982, el año del centenario de inicio de las obras, el Papa Juan Pablo II visitaba el templo en su primer viaje oficial a España. Era un día lluvioso, yo estuve esperando en la calle. Pero aquella visita puso el Templo en las noticias internacionales. Algo aumento el flujo de visitantes, su principal fuente de ingresos.
Acabadas las torres de la Fachada de la Pasión tocaba unirlo todo construyendo las naves.y la bóveda. En el 2002 se celebraba el "Año Internacional Gaudí" y la promoción inundó de turistas de todo el mundo el Templo. Había dinero, luego había esperanza. Durante más de una década fueron creciendo laterales y columnas, formando un bosque al llegar a la bóveda. Aquello ya tenía otro color, concretamente los increíbles colores que se filtraban por las vidrieras inundando las naves una vez terminadas. Eso fue en el 2010 y el papá Benedicto XVI vino para consagrar la basílica. Aquel espacio vacío entre torres ahora lo ocupaban 5 naves, un crucero y un ábside que hacían maravillar a todo el que entraba.
Ya no había vuelta atrás. El Templo se terminaría ...aunque aun no había fecha.
LAS TORRES CENTRALES
El siguiente objetivo era completar las 6 torres centrales dedicada cuatro a los evangelistas, una a la virgen María y la última y la más alta, a Jesús. Con los ingresos por entrada garantizados, un nuevo método de construcción por módulos y los mejores programas informáticos ese reto se completo en solo 16 años. Y eso que entre medio pillo la pandemia con los efectos devastadores en la economía y el turismo. La última torre, que convierte el Templo en el más alto de toda la cristiandad, ya domina con su cruz blanca el Skiline de Barcelona.Y ese hito, impensable hace 40 años, se celebró ayer.
LA RECTA FINAL
Ya solo queda terminar el perímetro del ábside, una Sacristía, alguna edificación menor y, sobretodo, la Fachada de la Gloria con sus cuatro últimas torres ...que ya tiene los cimientos hechos.
La Junta Constructora ya ha confirmado que la parte arquitectónica de la Fachada y sus torres estará terminado en el 2035. Quedaran las más de 100 esculturas que adornarán esa fachada, que harán varios artistas, y la escalinata principal de acceso pendiente de un acuerdo con los vecinos.
Por suerte, la obra de la Sagrada Familia, siempre se ha "autofinanciado" con el dinero de aquellos que iban y pagaban por verla. Así que su continuación nunca ha dependido de políticos caprichosos ni de fondos o subvenciones entregadas o retiradas según quien mande. Solo de la voluntad del pueblo. Y el pueblo, mayoritariamente, quiere verla terminada.
En menos de 10 años, aquel templo que todo el mundo decía "que no se acabaría nunca" y "que solo lo verian nuestros nietos" ...se acabará.
Y, con un poco de suerte, espero poder verlo vivo, junto a mis hijos y mis nietos.
Nova Barcelona