27/06/2026
Querido Hermano Templario, contempla, con el alma encendida, la inmensidad de aquel encuentro en Galilea. Allí, donde la promesa del Señor no fue un mero eco, sino un torrente de luz que desbordó el espíritu de los Apóstoles.
Imagina ese resplandor, esa gloria divina que, como en el Tabor, no solo deslumbró sus ojos, sino que caló hasta la médula de sus huesos, disipando cualquier sombra de duda bajo el peso majestuoso de su presencia gloriosa. Fue un instante de éxtasis donde el Cielo y la Tierra se fundieron, y el corazón de cada discípulo estalló en un grito silencioso de adoración absoluta al único Dios verdadero.
Escucha, con el alma en vilo, el mandato que estremece los cimientos del mundo: "Se me ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra". No son palabras vanas, son el sello definitivo sellado con la sangre de su Pasión. Jesús, nuestro Rey, conquistó este imperio no solo por su divinidad eterna, sino a través del suplicio, del abismo y de la muerte, ganando el derecho a abrir las puertas del Paraíso y a ordenar las jerarquías angélicas para el amparo de los suyos. Su potestad en la tierra es una caricia que redime, una fuerza capaz de pulverizar la piedra de nuestros corazones para instaurar allí su reino de gracia y perdón.
Siente ahora el fuego de esa misión que te reclama. Cristo te lanza al mundo, no como espectador, sino como heraldo de su Verdad eterna. Él, que desea que todos los hombres se salven, hace que la luz de su Evangelio sea un sol imparable que no conoce ocaso, ni distingue fronteras, ni discrimina almas. Como la lluvia sagrada que empapa por igual al justo y al pecador, la doctrina del Maestro está llamada a regar cada rincón de la tierra. Eres parte de este designio universal; tu fe es un mandato de amor, una responsabilidad sagrada de llevar esta luz a toda criatura que respire bajo el Cielo. No hay mayor gloria que servir a este Rey que, en su caridad infinita, no conoce la acepción de personas porque en cada hombre ve, ante todo, a su propia criatura.
¿Estás dispuesto a cargar con este fuego apostólico hasta el último aliento de tu vida?
FTAT.NNDNN 🌹❤️🌹