13/06/2026
Escribí a alguien a quien admiro mucho en el mundo de la IA. No esperaba respuesta.
Vi una entrevista suya y reconocí mis propias palabras en su boca. Hablaba de humanidad aumentada: la IA amplifica lo que somos.
Yo llevaba meses defendiendo algo que casi nadie dice en castellano: esa amplificación no vale nada sin dirección. Si no diriges la IA, no destacas. Eres el promedio.
Le conté que su tesis y la mía eran la misma idea por dos caminos. No esperaba nada. Respondió. Y validó justo lo que más me rondaba la cabeza: la dirección. Y me dijo algo más: que fuera más ambicioso.
Porque esto ya no va de hacer vídeos con IA. Va de que cualquier idea tuya puede crecer hasta donde llegue tu criterio.
La IA no empieza en el prompt. Empieza en la dirección.