29/12/2025
Tiene al lado a alguien que no la escucha, que invalida lo que siente, que la ignora cuando más necesita sostén.
Está siempre disponible, resolviendo todo, cuidando, sosteniendo… pero nadie la cuida a ella.
No se da cuenta de lo sola que está hasta que un día mira hacia adentro… y no se reconoce.
Ya no sabe qué la hace feliz.
Se olvidó de sus sueños.
No puede relajarse, porque vive en alerta.
No puede hablar, porque cada conversación termina en reproche.
No puede ser ella, porque su esencia está condicionada a no incomodar.
Vive drenada energéticamente porque da sin recibir. Esta mujer no esta sola en la casa pero tiene una compañía distante que va apagando su brillo años tras año.
Llena el silencio con rutinas, con sus hijos, con trabajo, con fuerza…
Pero por dentro está cansada.
Drenada.
Invisible.
Es una mujer que no recibe sostén pero sostiene rutinas, que no es feliz pero se muestra perfecta ante el mundo para mantener la ilusión de esa familia que soñó. La mujer de un narcisista vive muy sola, abandonada emocionalmente y gira todo el tiempo alrededor de las necesidades del narcisista.
Si tú también estás ahí, si sientes que vives con alguien que te apaga en lugar de sostenerte…
Hoy quiero decirte algo: eso no es amor, es desgaste emocional.
Y no, no estás sola.
Te abrazo desde aquí.
Y si necesitas una guía para empezar a soltar ese vínculo y volver a ti, en el link de mi perfil encuentras herramientas que pueden ayudarte a salir de ese ciclo.
Porque mereces amor del que sostiene, no del que te desgasta.
✨ Mereces volver a ti ❤️🩹🫂🙌🏻