20/04/2026
Desde el lugar de quien incide y reporta, Sánchez Gómez narra el saqueo, el intervencionismo extranjero y la resistencia local con un insólito lenguaje. Su singular escritura y su mirada abierta a lo más oscuro y a lo más hermoso, absorbe todas las voces alrededor, tmb las fantasmales, con un estilo vivo e intrincado.
Los vertidos mineros están devastando la comunidad de San Agustín de Puñaca. Antonio Sánchez Gómez atiende a la llamada de la organización CENDA para preparar una denuncia ambiental y se instala en Bolivia, donde se enfrenta al drama extractivista pero también a parajes de belleza inusitada. De los Andes a la
Amazonía, de Los Yungas a la Chiquitanía, incursiona junto a defensores en territorios amenazados o ya convertidos en zonas de
sacrificio por la minería y el agronegocio. Aun así, en todos lados surgen alternativas al modelo depredador. A su vez, Alison Spedding, Óscar Olivera, Quya Reyna, Roberto Navia, Luis Bredow y hasta el fantasma de Simón Patiño le descifran un país inverosímil, convulso y radiante.
Antonio Sánchez Gómez (Extremadura, 1981) es abogado ambientalista. Tras litigar contra los «mecheros de la muerte» en la Amazonía ecuatoriana publicó Derrotero, un river trip protagonizado por defensores del territorio. En Bolivia participó en un proceso contra la contaminación minera. De ahí surge Remover la tierra, híbrido de crónica, ensayo y narrativa que desciende a las profundidades del extractivismo para revelar sus consecuencias ecocidas en la tierra y emocionales en las personas
que la defienden.
La portada es una xilografía del colectivo gráfico Fábrica de estampas.
El 28 de abril en librerías Remover la tierra de Antonio Sánchez Gómez