14/12/2024
Puede que el traje de baile más emblemático de los últimos tiempos sea un par de calzones blancos con plumas que se exponen permanentemente en el museo V&A de Londres. Son un homenaje a la versión del ballet El lago de los cisnes del coreógrafo Matthew Bourne. La producción, que se estrenó en Londres en noviembre de 1995, provocó un gran revuelo porque los cisnes, hasta entonces femeninos, eran interpretados por bailarines masculinos. Después se convirtió en el clásico de la danza que más tiempo ha permanecido en cartel en el West End y en Broadway, y ha ganado los premios Olivier y Tony.
Ahora que el espectáculo celebra su 30 aniversario con una gira en 2024/25, Matthew Bourne cuenta a la BBC la historia de esta producción histórica.