09/06/2026
Entramos en la segunda semana de la feria, una expresión que es casi de Grand Slam y no parece inapropiada a juzgar por el calor de algunas jornadas, la visita papal y la tensión habitual en estos eventos. En nuestro espacio del Archipiélago hemos contado estos días con las firmas de Karla Suárez, Miguel Á. González y Ricardo Mtez. Llorca, a las que se sumarán el viernes y el sábado las de Juan Pablo Roa y Ana Santamaría.
En el Archipiélago compartimos cartel con otras diecinueve espléndidas editoriales. Es uno de los bloques más singulares de la feria, y tal singularidad se puso de manifiesto, además, con los botijos que situamos en las esquinas a iniciativa de Las afueras y Papeles Mínimos, una aportación que, más allá de hacer las veces de adorno, permite sobrellevar mejor los días de calor sofocante a lectores, editores y paseantes.
«Este año, en las esquinas del espacio Archipiélago de la Feria del Libro de Madrid, encontraréis unos botijos. Son un pequeño homenaje a Tipos Infames, que durante años llevó consigo este objeto humilde y sabio a la feria. Éste es el primer año sin ellos en la feria y queríamos recordar su presencia y agradecer todo lo que significaron para muchas editoriales pequeñas e independientes como las nuestras. El botijo refresca al sediento. Ofrece agua y alivio cuando aprieta el calor madrileño. Pero también habla de otra relación con el tiempo: la de los oficios que se hacen despacio, con atención y paciencia. Quizá por eso nos parece una buena compañía para un grupo de editoriales como las nuestras. Porque, frente a la velocidad del mercado y la urgencia de la novedad permanente, seguimos creyendo en la pausa, en la artesanía, en los libros que encuentran a sus lectores a su debido tiempo. Los botijos de Archipiélago están aquí para recordar todo eso. Y también, por supuesto, para refrescar a quien tenga sed.»
Os animamos a visitarnos y a descubrir nuestro catálogo, en este conjunto de islas literarias. Y si venís con sed, podéis echar mano del botijo.