16/08/2026
En Alemania acaba de salir a la luz una auténtica cápsula del tiempo de la Segunda Guerra Mundial.
Durante trabajos previos a una obra en la base aérea naval de Nordholz, especialistas localizaron enterrado un Sturmgeschütz III (StuG III), un cañón de asalto alemán de aproximadamente 29 toneladas.
Después de permanecer cerca de 80 años bajo la arena, todavía conserva buena parte de su pintura de camuflaje original, además de elementos del interior, como el asiento del conductor y el mecanismo del cañón.
En el tubo del cañón se encontraron al menos 17 anillos blancos. Según los arqueólogos, este tipo de marcas podía utilizarse para señalar vehículos enemigos destruidos, aunque no existe evidencia definitiva que permita confirmar qué combates protagonizó este blindado.
El StuG III no era un tanque convencional: no tenía una torreta giratoria. Su cañón estaba instalado en una estructura fija, lo que reducía su silueta y facilitaba su fabricación.
Estaba armado con un cañón de 75 mm y una ametralladora, y su blindaje podía alcanzar los 80 mm.
Ahora, tendrá un nuevo destino....Será trasladado al Museo Alemán de Blindados, donde será estabilizado y conservado. Posteriormente, pasará al Museo de Historia Militar de la Bundeswehr, en Dresde, donde quedará como testimonio de uno de los conflictos más devastadores de la historia.
📷 Wikimedia