10/09/2026
Este pasado fin de semana participé de nuevo en La Ruta Galifornia y como en ocasiones anteriores me dejó muy buen sabor de boca.
Tres días de moto (1500 km recorridos), sí, pero también de descubrir lugares, parar sin prisas, conocer un poco mejor Galicia y, sobre todo, compartir el camino con buena gente.
Hubo carreteras, pueblos, visitas curiosas, alguna que otra sorpresa, buenas mesas y muchas conversaciones de esas que empiezan hablando de motos y terminan hablando de cualquier cosa.
Y creo que precisamente ahí está buena parte del encanto de Galifornia. No se trata solo de hacer kilómetro. Se trata de lo que ocurre entre una parada y la siguiente.
Después de tantos años celebrándose, hay una historia detrás de esta ruta y, sobre todo, una comunidad que la ha ido construyendo edición tras edición.
Me alegro de haber podido vivirla otra vez desde dentro y en esta ocasión, agradecer a la organización que me dieran la oportunidad de compartir con ellos, los recuerdos y aprendizajes de mi viaje a Japón.
Galifornia es Galicia, moto y gente. Y esa combinación funciona.
Larga vida a la Galifornia!!