08/06/2026
El momento más importante de un proyecto dura apenas unos segundos. En la mente del diseñador, cuando la idea llama, no suele avisar... llega en medio de una reunión, caminando por la calle, en la ducha o justo antes de dormir. Es ese instante en que dos puntos que antes no terminaban de encajar, conectan de repente y todo hace click.
Después solo queda una cosa: atender la llamada y perseguir la idea antes de que desaparezca. La escribimos en notas del móvil, en un papel cualquiera, en un mensaje que nos enviamos a nosotros mismos o en un audio de WhatsApp. Hay que capturarla antes de que se esfume.
Nuestro lado creativo está siempre en funcionamiento, a la caza de nuevos conceptos. Por eso, la próxima vez que tu amigo diseñador diga "¡lo tengo!" mientras tomáis un café, ten paciencia. Una gran idea se está cocinando en su mente.