10/08/2026
Excelente reportaje.
Cuba: un 4x400 femenino que corrió contra las circunstancias
por: Davinson Zayas Nelson
El cuarto lugar puede parecer, a primera vista, un resultado discreto. Pero el 3:32.61 firmado por Cuba en el 4x400 femenino de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 merece una lectura mucho más profunda.
Para poner en contexto la actuación, hay que recordar que la última gran marca realizada por un relevo 4x400 femenino de Cuba había sido el 3:29.26 conseguido en el Campeonato Mundial de Relevos de Bahamas 2024, por el cuarteto integrado por Melissa Padrón, Rose Mary Almanza, Lisneidys Veitia y Roxana Gómez.
Desde entonces, Cuba no había vuelto a correr por debajo de los 3:33 minutos.
Por eso, el 3:32.61 conseguido en Santo Domingo tiene un valor que no se explica únicamente desde la posición final.
Cuba llegó a la final sin su principal figura de los 400 metros, Roxana Gómez, quien no pudo competir debido a una molestia de última hora. Aun así, el equipo armó una posta con las atletas disponibles y respondió con carácter.
Melissa Padrón abrió el relevo. La segunda posta fue para Yoselin Echazábal, especialista en 100 metros con vallas. La tercera correspondió a Camila Rodríguez, corredora de 400 metros, mientras que Dayli Cooper asumió la responsabilidad de cerrar.
Y ahí aparece uno de los principales méritos de esta actuación.
No era un cuarteto compuesto íntegramente por especialistas de 400 metros.
Una corredora de 100 metros con vallas tuvo que asumir una segunda posta de 400 metros, mientras una atleta de medio fondo terminó enfrentándose a una exigencia de velocidad y resistencia que no constituye su especialidad principal.
A pesar de ello, Cuba consiguió correr en 3:32.61.
El tiempo le valió el cuarto lugar, por detrás de República Dominicana, Colombia y Puerto Rico. Pero desde la perspectiva de las marcas, el resultado adquiere otra dimensión: el registro fue mejor que el realizado por Cuba en los Juegos Olímpicos de París 2024 y también superior al tiempo con el que la isla conquistó el oro en los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile 2023.
Dayli Cooper y un cierre de 51.99
Mención especial merece Dayli Cooper.
La corredora de medio fondo cerró la posta con un extraordinario parcial volante de 51.99 segundos, una actuación que refleja su capacidad competitiva y la manera en que aceptó un desafío fuera de su especialidad principal.
Cuando Cuba necesitaba una última posta de alto nivel, Cooper respondió.
También merece reconocimiento Yoselin Echazábal. Acostumbrada a los 100 metros con vallas, tuvo que asumir una responsabilidad completamente diferente y competir durante una vuelta completa de la pista. Su presencia en la posta es precisamente una muestra de las circunstancias bajo las cuales Cuba tuvo que construir este relevo.
Un cuarto lugar dentro de una larga tradición
Hay otro elemento que también merece ser puesto en contexto.
Cuba ha tenido históricamente una presencia destacada en el 4x400 femenino de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con presencia en el podio en las ediciones en las que participó y varios títulos en su historial. Cartagena 2006 fue una de las excepciones, mientras que en 2002 y 2010 el país no participó como tal.
En Santo Domingo 2026, sin embargo, la posta cubana terminó cuarta, fuera del podio por primera vez en esta prueba dentro de los Juegos.
Es un resultado que naturalmente deja un sabor agridulce, especialmente por la tradición construida por Cuba durante décadas.
Pero también conviene ponerlo en perspectiva.
Las circunstancias con las que llegó el equipo a esta final fueron diferentes, y el 3:32.61 conseguido, pese a esas limitaciones, permite valorar la actuación desde una perspectiva más amplia.
Más que quedarse únicamente con la posición final, el registro invita a mirar lo que Cuba fue capaz de hacer en una situación poco habitual y lo que este relevo todavía puede construir de cara al futuro.
Un punto de partida hacia Lima 2027
Hay además una lectura estratégica que no debe pasarse por alto.
Esta actuación llega al comienzo del camino clasificatorio hacia los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
El 3:32.61 no significa una clasificación directa a Lima. Sería demasiado fuerte afirmarlo. Pero sí constituye un registro que Cuba puede utilizar como punto de partida dentro de la carrera clasificatoria continental, mientras busca mejorar sus tiempos y consolidar una posta más fuerte durante el ciclo.
La importancia de los relevos ya quedó demostrada en el Campeonato Panamericano de Atletismo de Medellín 2026, donde la campeona del 4x400 femenino obtuvo directamente su plaza para Lima 2027.
Por tanto, cada oportunidad de competir, mejorar el registro y acercarse a los tiempos de referencia puede terminar siendo importante.
Y Cuba todavía tiene margen para crecer.
El 3:32.61 puede ser apenas el comienzo
Con el regreso de Roxana Gómez, una mayor disponibilidad de especialistas de 400 metros y más competencias juntas, Cuba podría transformar esta posta armada bajo circunstancias adversas en un relevo mucho más competitivo.
Porque quizá lo más interesante de este 4x400 no sea solamente el 3:32.61.
Es que Cuba consiguió correrlo cuando, sobre el papel, tenía menos herramientas para hacerlo.
El cuarto lugar queda en la clasificación.
La marca queda como punto de partida.
Y la actuación, como una muestra de que este relevo todavía tiene margen para volver a crecer.
Porque quizá esta vez Cuba no tuvo todos sus recursos disponibles, pero aun así encontró la manera de correr 3:32.61.
Y esa debe ser una base importante para lo que viene.
foto: JIT Deporte Cubano