16/06/2026
—En la era de la sobre estimulación digital, estamos saturados de información acerca de Dios. Sin embargo, eso no garantiza ser salvo, ni cristiano, ni teólogo. Es necesario cada día, recordar el Evangelio de Salvación para no olvidar la obra de la Cruz y mantenernos firmes en nuestra fe con gratitud a Dios por Jesús. En Su Amor, Ma Gab
“Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero. (1 Timoteo 1:15). Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por Sus heridas ustedes son sanados. (1 Pedro 2:24). Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. (Hebreos 4:15). Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él Y por Sus heridas somos sanos. (Isaías 53:5). Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. (Romanos 8:1). Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, mu**to en la carne pero vivificado en el espíritu. (1 Pedro 3:18). En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados. (1 Juan 4:10). Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos. (Marcos 10:45). Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16). Porque yo les entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras. (1 Corintios 15:3).