13/12/2025
Cuando leo este versículo me pongo a pensar en los deleites que tenemos en este mundo.
Buscamos deleitarnos en las cosas que este mundo nos ofrece, pero en muchas ocasiones no encontramos la felicidad.
Pensamos que el dinero, las dr**as, el Alcohol o muchas de las cosas que podemos encontrar en este mundo nos proveerán la felicidad que tanto buscamos, pero no es así.
Mas hoy el Señor nos dice que nos deleitemos en El y el concederá todas las peticiones de nuestros corazones.
Cuando te deleitas en Dios a pesar de todo, cuando dejas de quejarte, cuando la alabanza y el agradecimiento salen de tu corazón en medio de las circunstancias más difíciles, Él se deleita en ti, se agrada de ti y pone a tu disposición todos Sus recursos.
Deleitarte en Dios es encontrar placer en tu relación con Él, es estar tan enamorado de Él, quieres escucharlo una y otra vez porque su voz trae paz y seguridad haciendo que te sientas satisfecho por completo.
Cuando nos deleitamos en Dios nosotros seremos luz. Como dice *Job 22:26-28*
(Porque entonces te deleitaras en el omnipotente, y alzaras a Dios tu rostro.
Oraras a él, y él te oirá y tu pagaras tus votos.
Determinaras asimismo una cosa. Y te será firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz.)
Es necesario vivir con la mirada puesta en Dios, no camines mirando hacia el piso, sintiéndote menos que los demás. Levanta tu mirada y camina erguido porque tu Dios es un cumplidor de promesas y concede los deseos más íntimos de aquellos que se deleitan en Él. Cuéntale tus planes y Él te incluirá en los suyos.
Pero sobre todo que entiendas que Deleitarte en Él no es cuánto tú le hables, sino cuánto aprendes a escucharle.