13/06/2026
Berta Cáceres: cómo fondos europeos financiaron su Asein@t0.
"El caso de Berta Cáceres, o la iniciativa Agua Zarca en Honduras, es paradigmático. En términos concretos, demuestra cómo recursos de desarrollo generados por bancos europeos, destinados teóricamente a intervenciones con impacto positivo, terminan financiando violaciones de derechos humanos. En este caso, incluso el pago a sicarios", explica a DW Pedro Biscay, experto anticorrupción del Grupo Internacional de Expertos Independientes (GIEI), que a lo largo de un año, bajo mandato de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y en acuerdo con el Estado de Honduras y la familia de la medioambientalista asesinada en 2016, realizó un exhaustivo estudio.
Siguiendo la ruta del dinero, "se pudo determinar que el préstamo sindicado del banco holandés de desarrollo FMO, junto con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), destinó 43 millones de dólares a la iniciativa Agua Zarca, de los cuales se ejecutaron 18 millones. Aproximadamente 12,5 millones, alrededor del 67 %, fueron desviados a fines ilícitos. Estos incluyeron sobornos, campañas mediáticas, pagos a informantes, fuerzas de seguridad, lobistas y sicarios", detalla Pedro Biscay, director ejecutivo del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica.
Momento clave para una inversión mezclada con ayuda al desarrollo
El extenso informe llega en un momento clave para las nuevas iniciativas de inversión de la Unión Europea en América Latina y el Caribe.
Hay que dejar claro que el as*****to de la defensora del río Gualcarque sucedió hace diez años y que la central hidroeléctrica Agua Zarca es muy anterior a los planes del Global Gateway. No obstante, "es un caso testigo. ¿Por qué? Porque muestra de qué manera los recursos destinados al desarrollo, ya que fueron concedidos con esa finalidad, terminan siendo objeto de usos indebidos y de maniobras defraudatorias por parte de grupos empresariales locales que operan en los países receptores", subraya Pedro Biscay.