15/06/2026
Desde el niño fui hincha de un equipo paseño, llamado "The Stronger", cuando jugaba mi equipo y perdía no paraba de llorar, pero seguía manteniendo mi identidad con mi equipo sea que pierda o sea que gane.
Hoy después de tantos años me puedo poner esta camiseta que fue desde mi niñez una camiseta que me identificaba con mi equipo de fútbol en Bolivia.
Que gran lección como cristianos, entender, si somos hinchas o fanáticos de Cristo. Aquí dejo cualidades de un hincha y de un fanático y cualquiera acercamiento con la realidad es mera coincidencia.
El Hincha
Amor incondicional: Apoya a su equipo en las buenas y en las malas.
Sentido de pertenencia: Siente los colores como parte de su identidad cultural o familiar.
Disfrute del juego: Valora el espectáculo deportivo y respeta el folclore del fútbol.
Respeto al rival: Entiende que el oponente es necesario para la existencia del juego.
Conducta constructiva: Alienta con cantos, banderas y asiste al estadio de forma pacífica.
El Fanático
Ceguera pasional: Pierde la objetividad y no acepta críticas hacia su club o jugadores.
Intolerancia radical: Ve al seguidor del equipo contrario como un enemigo mortal.
Vínculo destructivo: Su estado de ánimo y su vida personal dependen del resultado de un partido.
Justificación de la violencia: Suele recurrir a la agresión verbal o física bajo la excusa de la "defensa" de sus colores.
Ausencia de autocrítica: Justifica trampas, arbitrajes polémicos o malas conductas si benefician a su equipo.
"Ojo" como cristiano mi equipo o mi familia es el cuerpo de Cristo conformado por creyentes lavados con la sangre de Cristo y que se encuentran en todo el mundo y para mí es un gran privilegio pertenecer a la iglesia de Cristo.