12/08/2026
Qué bonito suena hacer un pacto con la vida… Suena esperanzador. En cambio, hacer un pacto con el diablo suena tenebroso, con consecuencias duras… Pero parece que, al menos, el pacto con el diablo tiene ya esas consecuencias feas incluidas.
Sin embargo, la vida trae las consecuencias incluidas; solo que nosotros tenemos la esperanza de que no será así.
El hecho de que sigas las reglas, el hecho de que hagas lo mejor que puedas, no te garantiza que todo te va a salir bien.
Y es que hoy no logré levantarme de la cama para ir a una práctica de un curso que estoy haciendo para mejorar mi seguridad laboral en el país extranjero en donde actualmente vivo. Simplemente, mi cuerpo no respondió y, a la vez, mi mente me decía: “Total, siempre haces las cosas bien, cumples con todo tal cual dicen, y no es que te vaya súper bien. Ya llevas varios años con una racha malísima”.
A la vez, apareció en mi mente todo esto mientras aún estaba discutiendo internamente conmigo misma la idea de hacer un pacto con el diablo porque, total, ya he intentado hacer las cosas bien, pero al parecer ese no es mi camino al éxito.
Quizá todo este embrollo era solo mi mente buscando una justificación para, después de levantarme, no sentirme mal por no haber ido a la residencia.
Pero, en fin, ChatGPT me dijo esto (porque, claro, después, cuando estuve más despierta, le pregunté a mi IA de confianza sobre si existían los pactos con el diablo), y me resultó muy interesante. Sobre todo, me devolvió las ganas de creer en la vida:
“Quizá el pacto con la vida sea más humilde:
‘No me prometas que no me vas a hacer daño. Prométeme solamente que, cuando llegue el daño, yo no voy a abandonarme a mí misma.’”
Y bueno, queridos, los dejo con eso: un pacto que, de nuevo, da esperanza en la vida y en Dios.
Porque, aunque en el mito de Pandora la esperanza parece quedar atrapada junto a todos los males, yo prefiero pensar que quizá fue precisamente lo que quedó para nosotros. Algo que nos permite levantarnos cada día y no darnos por vencidos.