04/12/2025
¡Hola, pequeña mía!
Soy tú, del futuro. Estoy aquí para decirte algo muy importante: estoy súper orgullosa de ti, de todo lo que has logrado.
Sé que tu vida no ha sido fácil. Que madrugas, que haces tareas del hogar, que muchas veces tienes que caminar bajo el sol para llegar a la escuela. Que estás cansada, que a veces duele. Y, aun así, cada mañana te levantas con esperanza y vas a clase con emoción. Eso habla de tu fuerza. Sigue así, sigue dando lo mejor de ti: estoy segura de que valdrá la pena.
Sé que lloras por las noches. Que extrañas a mami, que a veces sientes que papi no entiende, o que no se nota su preocupación. Pero quiero que sepas algo: papá también sufre, también está perdido, no siempre sabe cómo darte lo que necesitas. Perdónalos, si puedes. Ellos hacen lo que pueden con lo que tienen.
Te esperan unos años duros… probablemente una década difícil. Pero esta etapa será la que forje tu carácter, la que te ayude a crecer. Aprenderás a decidir, a reconocer quién merece estar contigo y quién no. Aprenderás a no conformarte con menos de lo que mereces. Verás que algunas personas solo intentan aprovecharse, buscar lo que pueden sacar de ti. Pero también aprenderás con quién sí puedes contar. Todo lo que vivas, por duro que sea, tendrá un propósito. Ya lo verás.
Vives en el campo, la naturaleza te enamora — y eso jamás lo perderás. Ese amor por lo natural te acompañará siempre. Te llenará de calma, de sueños. Te hará viajar. Conocerás muchos lugares, muchos países, muchas personas. Trabajarás en grandes empresas, estudiarás en la universidad, harás amigos… Pero con los años aprenderás también a elegir con quién compartirás tu vida. Con quién confiarás de verdad.
Te he visto llorar sola, guardar silencio, esconder tus p***s. A veces los recuerdos duelen tanto que prefieres callar. Quiero decirte algo muy importante: no guardes lo que sientes. Habla, escribe, busca alguien de confianza. Porque el dolor guardado —ese que no dices, que no lloras, que no sueltas—, termina enfermando por dentro.
Tendrás momentos difíciles, retos de salud, desafíos. Pero tranquila: nada de eso definirá lo que eres. Nada de eso borrará tu luz. Porque ya has vivido con esas sombras sin darte cuenta. Y hoy estás aquí: de pie, fuerte, luchando.
Extrañarás a mami por siempre... Y aunque décadas pasen, habrá días en que la extrañes más. Seguirás mirándola al cielo y pensando en todo lo que has alcanzado. Pero también verás con orgullo lo que eres: una mujer valiente, tenaz, marcada por el dolor — sí —, pero también por el amor, la esperanza y los sueños.
Prepárate: te tocará trabajar duro desde joven, pero verás tus frutos. Aunque hoy llegues a casa con dolor en los pies por tanto caminar, un día conducirás el coche de tus sueños. Aunque vivas en una casita de madera, llegará tu casa ideal: en la ciudad, o donde tú quieras, rodeada de paz, naturaleza y calma.
Mucha gente se sentirá orgullosa de ti. Algunos lo dirán, otros no — pero lo verás en sus ojos, en sus silencios. Cometerás errores, sí. Algunos te lo recordarán. Querrán que cargues con culpas que no son tuyas. Pero tendrán que verte triunfar mientras ellos se quedan en las críticas.
Conservarás amigos de infancia. Llegarán otros nuevos. Estudiarás, aprenderás, crecerás. Leerás, te formarás. Tu pasión, esa que hoy brota en silencio, se hará fuerte. Sigue leyendo en la iglesia cada domingo, eso te ayudará mucho. Sigue orando, Dios siempre te responderá y te dará lo que necesitas, no lo que quieres.
Te pasarán muchísimas cosas, hermosas y difíciles. Pero quiero que lo recuerdes siempre: al final, todo valdrá la pena.
Te amo, mi niña hermosa.
Atte. Tu yo del futuro 💛