06/01/2026
ASIPONA y el Centro de Justicia, Sanación y Empoderamiento Femenino fortalecen la economía local y el tejido comunitario con perspectiva de género
Desde una visión de justicia social con perspectiva de género, el Bazar del Centro de Justicia, Sanación y Empoderamiento Femenino se llevó a cabo con éxito del viernes 2 al domingo 4 de enero, en un horario de 12:00 a 21:00 horas, consolidándose como un espacio seguro, digno, solidario y 100% familiar, además de pet friendly, orientado al bienestar integral de las mujeres y de la comunidad en general dentro de las instalaciones de Puerto Acapulco.
Este ejercicio comunitario tuvo como eje central el reconocimiento de los derechos de las mujeres, la autonomía económica, la sanación colectiva y la reconstrucción del tejido social, demostrando que cuando las mujeres cuentan con espacios libres de violencia, acompañamiento y oportunidades reales, los impactos positivos se extienden a las familias y a toda la comunidad.
El comité organizador reconoce y agradece de manera especial a la Dirección General de ASIPONA y a la Secretaría de Marina, por su apertura, sensibilidad social y compromiso institucional al impulsar la inclusión de las mujeres en sus espacios, contribuyendo a la construcción de entornos justos, seguros y libres de discriminación. Estas acciones representan un avance significativo en el reconocimiento del papel de las mujeres en la vida pública y comunitaria, y fortalecen una visión de Estado con perspectiva de género.
Asimismo, se reconoce el respaldo de la Lic. Raquel Valdez Gómez, Secretaria General Seccional de la CTM Guerrero, así como de la Lic. Lucero Castro, Presidenta de la Asociación Marcha con Orgullo, por su compromiso firme y constante con las causas sociales, los derechos humanos, la justicia laboral y la construcción de comunidades incluyentes, colocando siempre a las mujeres y a las diversidades en el centro de las decisiones.
El bazar surgió como una plataforma de empoderamiento real, orientada a garantizar el acceso a orientación legal gratuita, prevención en salud, atención social y acompañamiento comunitario, al mismo tiempo que se impulsó la economía local, se visibilizó el trabajo y talento de mujeres emprendedoras y se fortalecieron redes de apoyo entre mujeres desde un enfoque de sororidad y corresponsabilidad social.
Durante los tres días del evento se contó con la participación de 25 emprendimientos, con la exhibición de más de 100 productos distintos, entre marcas locales y artesanales, generando una derrama económica directa para las familias participantes. La afluencia superó las 1,000 personas por día, reflejando la confianza ciudadana en espacios comunitarios que promueven el cuidado, la justicia social y la participación activa de las mujeres.
El bazar integró stands de venta de alimentos y artículos diversos, así como módulos de atención legal, social y de salud, destacando un espacio especializado para la aplicación gratuita de pruebas rápidas de VIH y VDRL, realizadas de forma confidencial, segura y profesional, reafirmando el derecho de las mujeres y de la población en general al acceso a la salud, la información y la prevención sin estigmas.
Como parte del programa cultural y recreativo, las y los asistentes disfrutaron de la exhibición de vehículos clásicos y tuning Volkswagen, así como de la participación musical de la banda de rock Garage, fortaleciendo el carácter familiar, comunitario y de convivencia sana del evento.
El comité organizador estuvo conformado por Rocío Medina, emprendedora y coordinadora; Yuridia Ávila, abogada; Gabrielle Soberanis, activista en pro de la comunidad LGBT+; Alondra Estrada, activista social y coordinadora; y Juan Gerardo Moyao Ruiz, quienes coincidieron en que este bazar representa un espacio de justicia, sanación y empoderamiento colectivo, construido desde la organización comunitaria, la participación ciudadana y el compromiso social.
El Bazar del Centro de Justicia, Sanación y Empoderamiento Femenino reafirma que cuando las mujeres organizadas, la sociedad civil y las instituciones públicas suman esfuerzos con perspectiva de género, se generan transformaciones reales, sostenibles y duraderas, avanzando hacia comunidades más justas, cuidadas y conscientes de los derechos de todas.