26/08/2026
INFORMARSE TAMBIÉN SIGNIFICA PREGUNTAR Y CUESTIONAR.
Coincido en algo: la ciudadanía debe informarse, contrastar la información y formar su propia opinión a partir de lo que ve y vive en sus colonias. Pero precisamente por eso existen las críticas y los cuestionamientos.
Cuestionar una obra pública, preguntar cuánto costó, qué proyecto se está ejecutando, cuáles son sus metas, quién la realiza y qué resultados tendrá no es provocar ni atacar a un gobierno; es ejercer nuestro derecho como ciudadanos.
Y la cosa no termina ahí… ¿Recuerdan el famoso “BACHEO PERMANENTE”, anunciado desde el 1 de enero de 2026? ¿Dónde quedó ese dichoso programa? Porque basta recorrer algunas calles para preguntarnos si realmente se está dando mantenimiento permanente o simplemente se están atendiendo los baches de manera temporal.
Y aquí viene otro punto importante: la calidad y durabilidad de algunos trabajos. Por ejemplo, en la zona de la calle Transístmica, a la altura aproximada de Elektra, donde se realizaron trabajos de rehabilitación alrededor del 10 de febrero, hoy podemos observar nuevamente hundimientos y baches.
También está el caso de la prolongación Blasillo, a la altura del OXXO, donde en enero se presumieron trabajos de “BACHEO PERMANENTE”. Hoy nuevamente pueden observarse afectaciones.
Entonces la pregunta es sencilla: ¿Estamos realmente ante un bacheo permanente o ante trabajos que vuelven a deteriorarse en pocos meses?
Y hay otro caso que también merece una explicación. En la calle conocida como “Al Kínder”, en la colonia Mil Cinco, se habría construido una barda de contención que posteriormente presentó problemas y tuvo que ser derribada para volver a realizarse.
Si esto ocurrió como se ha señalado, la ciudadanía tiene derecho a preguntar: ¿Qué falló? ¿Fue el material? ¿Fue la ejecución? ¿Quién supervisó la obra? ¿Se generó un costo adicional? ¿Quién terminó pagando nuevamente por los materiales y la mano de obra?
Porque si una obra pública tiene que rehacerse por una mala ejecución, no basta con volverla a construir; también debemos saber qué ocurrió y quién fue responsable de supervisar que se hiciera correctamente desde el principio.
Y ya que hablamos de supervisión… El presidente municipal suele mostrar en sus redes sociales sus recorridos y supervisiones por las obras. Entonces preguntamos respetuosamente: ¿Dónde estaba la supervisión de Obras Públicas cuando se realizaron estos trabajos? ¿Y qué mecanismos existen para garantizar que las obras que se entregan a la ciudadanía tengan calidad y durabilidad?
Y todavía hay otro tema que sigue generando preguntas entre ciudadanos: 🚑 ¿Dónde está la famosa ambulancia nueva? La ciudadanía ha preguntado por ella y persiste la duda sobre dónde se encuentra, dónde está operando y cuándo estará realmente al servicio de los habitantes de Agua Dulce.
Nadie quiere confrontación. Queremos respuestas.
Si el llamado del alcalde es a informarnos y comprobar los resultados directamente en las colonias, hagámoslo. Recorramos las calles. Observemos las obras. Preguntemos cuánto costaron. Revisemos qué se prometió y qué se entregó.
Porque si las obras están bien hechas, los resultados hablarán por sí solos. Y si existen errores, también tenemos derecho a señalarlos.
No se trata de estar a favor o en contra de una persona. Se trata de estar a favor de Agua Dulce.
Un gobierno democrático debe entender que la crítica ciudadana no es una provocación. La crítica es parte de la democracia.
Desde esta página seguiremos señalando lo que consideremos necesario, pero también reconociendo lo que esté bien. Porque Agua Dulce merece transparencia, obras de calidad, resultados y, sobre todo, hechos.
📢 ¿Tienes una queja, denuncia o situación que deba conocer la ciudadanía? Puedes enviarme un mensaje. Con gusto escucharé tu caso y, cuando sea posible, lo haremos público para que las autoridades correspondientes puedan dar una respuesta.
HECHOS, NO PALABRAS.