𝙈𝙎𝙈 𝘽𝙡𝙤𝙜 𝙋𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙡

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Viernes 27 de enero de 201219:55 horas aproximadamenteCentro Federal Femenil NoroesteTepic, NayaritHoy al fin me vendier...
25/08/2026

Viernes 27 de enero de 2012
19:55 horas aproximadamente
Centro Federal Femenil Noroeste
Tepic, Nayarit

Hoy al fin me vendieron hojas en tiendas, pero solo cinco. ¿Qué voy a hacer con esas hojas cada semana?

Han pasado tantas cosas estos últimos días. Hoy me llamaron a locutorios para confirmarme la fecha de una diligencia con el coprocesado Dante de Jesús. Me habían dicho el miércoles que se llevaría a cabo el 12 de marzo, y me la confirmaron para el 14 de mayo a las 10:00 horas.

A las 12:00 horas tuvimos película: "¿Qué pasó ayer?".

Sigo sin aguantar el dolor en la columna y el cuello. Es un dolor terrible. Me dan diclofenaco con paracetamol mañana, tarde y noche, y no se me quita. Hoy en la mañana no me lo dieron, y al mediodía, cuando vino la doctora, le puse la queja y también le hice saber que ese medicamento no me quita el dolor. Me dijo que me lo iban a cambiar por uno más fuerte. Espero que ahorita en la noche ya me traigan otro.

Se me forma una bola enorme entre la columna y el cuello, ¡es terrible! También vinieron a anotar a las que necesitamos dieta baja en calorías, porque a partir de febrero ya tenemos cocina exclusiva para el femenil.

Cuando estábamos en proyección de película, llegaron los chefs que se encargarán de prepararnos la comida; vinieron a ver las instalaciones de la cocina y de los módulos. En el transcurso de esta semana estuvieron desocupando la cocina general, que se encuentra a espaldas de tiendas, y mudaron varias cosas al módulo uno: lo de cerámica y otras cosas, porque esa cocina la estaban usando como almacén. Anduvieron muy movidos todos, principalmente la comandante Uxu, "la sabrosota", tan bien portada como siempre, la chiquita bebé.

Hoy, cuando fuimos a tiendas, pasé un mega coraje, y no fui la única. Resulta que desde el miércoles trajeron a unas becarias —morrillas que están haciendo su servicio para custodias federales—; son unas mi**das, nos estuvieron gritando y humillando. La que está ahorita con nosotras, según ella es cristiana, pero es una oficial tan pendeja y con tan poco criterio que para todo pide autorización; no sabe tomar decisiones. Es una inepta que, además, les dio alas a las becarias que vinieron a apoyarla, y por eso nos trataron como basura.

A la hora de la comida vinieron la comandante Uxu, la directora, una trabajadora social, la criminóloga y la que se encarga de los giros, que fue a explicarnos cómo iba a estar el bisne. Tenemos hasta el 15 de febrero para recibir dinero normal; después de esa fecha, solo podrán hacerlo los autorizados por el consejo técnico interdisciplinario, o sea, quienes de nuestras familias hayan traído todos los documentos para la visita. Será el mismo procedimiento para quienes nos depositen. Por supuesto, me aventé un súper taco de ojo con la sabrosota, pero de las otras no puedo decir lo mismo, principalmente de la directora; por algún detalle me pareció nefasta.

Tenemos tres días con el baño tapado. Resulta que el miércoles le hicieron cateo a la estancia dos y a la seis; algo ha de haber visto control por las cámaras. Anahí tenía una naranja aquí, y como traer comida al interior de las estancias es sanción, se metió al baño, la despedazó en tres partes y, con todo y cáscara, la aventó al excusado, y se tapó. No lo hemos podido destapar, ni ha venido mantenimiento a arreglarlo. Ni modo, a sufrir. Espero que cuando vengan no vaya a salir la naranja, o nos van a castigar.

Ayer Sandra la del Pacífico, y Vicky (son compañeras de estancia) estuvieron discutiendo a la hora de la comida y, hasta ahorita, no se hablan. Tampoco su otra compañera le dirige la palabra a la del Pacífico.

Hoy, cuando iba a locutorios, Sandra me gritó que tuviera buena suerte y me levantó los dos pulgares dándome ánimos. Parece buena onda la señora; no entiendo por qué no la quieren dejar libre. Le ponen muchas trabas. La semana pasada se volvió a poner mal por falta de su medicamento. Nos fallan mucho. Yo tengo miedo de quedarme paralítica.

La otra vez, fue el miércoles, estábamos en juegos de mesa y, como no puedo estar mucho tiempo ni sentada ni parada, y mucho menos en una misma posición, Cintia me preguntó que si me dolía mucho, y yo le contesté que sí. Me pidió que le dijera dónde me dolía más, y yo le señalé dónde tengo las dos bolas. Me tocó y me dijo:

—No mames, güey, traes la columna desviada.

La verdad, me duele hasta la cabeza un chingo. Eso me asustó.

El jueves 19 tenía seis careos. Sí me llevaron, pero se cancelaron. Solo me tuvieron ahí parada para nada.

Conocí a uno del varonil, es cocinero. Es bien parecido, pero a mí no me interesa.

También se tapó la tubería general desde el miércoles 18, y la arreglaron hasta el viernes. Le bajamos a los baños y el agua salía por la coladera que está en la regadera. Todo estaba tapado en las estancias y olía horrible el módulo. Se tardaron muchos días en arreglarlo. Ahorita ya se fue el mal olor. Voy a suspender un poco, porque voy a cenar. Entró primero la estancia dos al comedor, pero ya van saliendo. Además, ya no soporto la espalda.

20:00 horas aproximadamente

Acabo de entrar a mi estancia, terminé de cenar. La oficial que nos está cuidando se está pasando de vrga. Nos trae al p**o. Nada más se le ocurre y nos grita. Según ella, quiere seguir sus pinches reglas y pendejadas al pie de la letra. Nos dice que a esas escuinclas cagadas de las becarias las tenemos que obedecer y acatar sus órdenes. No somos sus pendejas. Estamos cenando y nada más nos están presionando. Cuando terminamos, la oficial se fue a cenar, y la relevó para cuidarnos la chaparra de muchos atributos que antes era comandante —aquella del detalle de mi vaso—, que también es una mi**da. Hace rato dejó hablando sola a Érika; le dijo que ella no era doctora ni psicóloga. ¡Pinche vieja ojete! Así se están portando muchas oficiales últimamente. Mientras que la sabrosota no se porte así, las demás me valen madre.

Como les quitaron el cargo a la de bubis grandes y a la mamasota, yo creo que por eso andan estresadas.

Hoy desayunamos papas guisadas con perejil y queso, frijoles, una pera y jugo Jumex. Comimos caldo de res con arroz y tomamos agua de tamarindo y lima, aunque comimos frío porque llegaron estas personas a darnos la plática de los giros. Cenamos tostadas con carne de puerco, lechuga, salsa y agua rosa, de esa que sabe a desodorante de camión urbano.

Miércoles 18 de enero de 201216:30 horas aproximadamenteCentro Federal Femenil NoroesteTepic, NayaritHoy, al fin, tuve e...
25/08/2026

Miércoles 18 de enero de 2012
16:30 horas aproximadamente
Centro Federal Femenil Noroeste
Tepic, Nayarit

Hoy, al fin, tuve el primer careo. No fueron los cinco que me habían notificado, pero al menos hubo algo. Todo salió bien, o eso creo.

En la mañana estaba enojada porque pensé que también hoy iban a cancelar. Eran las 09:30 horas y nos sacaron para ir a culto religioso. Ya estábamos afuera del módulo cuando me regresaron porque tenía locutorio. Para cuando me recibió la oficial que me iba a llevar, ya traía puesto el chaleco rosita que nos ponen cuando vamos a juzgados. Me guio hasta la oficina de "la sabrosota", mientras ella le entregaba mi ficha de identificación; incluso nos acompañó hasta la puerta que divide el varonil del femenil, porque tiene candado de ambos lados y ella traía la llave. Un taco de ojo antes de ir al ruedo. Me sentía muy segura.

Llegué a juzgados y de inmediato me pasaron al cubículo donde se haría el careo por videoconferencia. Hasta ahí, todo normal. Estaban el secretario de acuerdos y un hombre joven encargado del equipo de videoconferencia. Hubo comunicación con Aguascalientes y quedaron en que comenzaríamos a las 11 en punto, porque el abogado de Alberto Limón Díaz de León, que era con quien me carearía, tenía otra diligencia. La oficial estuvo muy pendiente de mí y se comunicó por su radio en todo momento, y la comandante le marcaba a cada rato al mismo matra para preguntar.

Cuando empezamos, tuve un poquitín de nervios, pero me sentí segura de mí misma y en todo momento mantuve la cabeza en alto. Pude ver al secretario de acuerdos del lado de Aguascalientes, quien nos presentó al ministerio público y al abogado de mi careado, y nos explicó el procedimiento. Empezó por recopilar los datos generales de ambos; luego nos preguntó si estábamos de acuerdo en carearnos, y los dos contestamos que sí. Yo los veía en una pantalla como de 40 por 30, y me dieron un micrófono para hablar; también había una bocina por donde los escuchaba. Después nos enfocaron y nos tomaron de frente y de ambos perfiles.

Enseguida le preguntaron a Limón que si me conocía; él contestó que no, e igualmente yo negué conocerlo. Le cedieron la palabra a él, quien me pidió que le dijera por qué en mi supuesta declaración ministerial yo decía que él trabajaba para mí y para el grupo delictivo de la oficina, y también para los zetas. Yo le contesté que yo no había hecho esas declaraciones, que al momento de mi detención me obligaron a firmar varios documentos a base de tortura física y psicológica y que no me permitieron leerlos. Y que yo no había hecho ninguna declaración.

Luego, nuevamente me preguntó que por qué en mi declaración yo decía que él trabajaba para los zetas, a lo cual yo le contesté:

—Yo no he dicho nada, no he declarado nada, y a usted no lo conozco.

Entonces su abogado le hizo una seña, y él ya no quiso preguntarme más, ni el ministerio público, ni su abogado. Así concluyó.

Una vez más me doy cuenta de que todo mundo se quiere lavar las manos y aventarme todo el paquete, intentando hacerse ver como si fueran mis víctimas.

—¡Cobardes!

Si bien sabemos lo que fuimos cada uno de nosotros.

Martes 17 de enero del 201212:30 horas aproximadamenteCentro Federal Femenil NoroesteTepic, Nayarit¡Al fin vuelvo a escr...
25/08/2026

Martes 17 de enero del 2012
12:30 horas aproximadamente
Centro Federal Femenil Noroeste
Tepic, Nayarit

¡Al fin vuelvo a escribir después de dos días de no hacerlo! Pasó que nos quedaron mal con nuestras hojas. La trabajadora social vino el viernes y nos lo platicó bien padre: que ya podíamos tener 20 hojas en nuestra estancia. Y ni madres. Desde ayer lunes les estamos diciendo a las oficiales y comandantes, y ellas dicen que no saben nada. Qué mala coordinación tienen aquí. No hay comunicación entre el personal administrativo y el operativo, al menos eso demuestran. Eso le quita seriedad a este lugar tan "chingón" que dicen que es. ¿O será que el personal, en general, no vale madres? Más bien, lo que intentan es castigarnos. El caso es que las únicas que salimos perdiendo siempre somos las internas, porque siempre necesitamos solicitar las hojas por medio de una papeleta. Si hubiera sabido, la hubiera metido ayer que vinieron a recogerlas. Puras mentiras aquí. Hacen lo que les da su chingada gana y se pasan el reglamento por el arco del triunfo, pero ya ni modo.

El domingo, después de que se fue la mamasota, estuvo muy tranquilo. Se me pasó muy rápido el día; ya ni siento los días, están muy cortos.

El domingo desayunamos sándwiches de jamón y café con leche. Comimos carne de res en su jugo y frijoles. Cenamos hamburguesas, aunque la carne estaba bien ulera, por eso nada más me comí la cuarta parte.

Ayer lunes tuvimos la actividad de cerámica, y resulta que ya nos están dando nuevas actividades: vamos a tener tres horas con esa maestra, una hora de dibujo (nos van a enseñar técnicas para aprender a dibujar) y otras dos horas de cerámica. Ayer, cuando fuimos por las figuras al almacén, ya no estaba mi angelito, el que estaba pintando —nada más le faltaban los ojitos—, y la maestra me dio en su lugar una figura enorme, como de 45 centímetros, que pesaba bastante. También se enojó la maestra porque nos sacaron de su clase para hacer cambio de libros, ya que están haciendo mal la programación y empalmando las actividades. Y eso que dicen que aquí trabaja pura gente "chingona" por ser federal.

Hoy en la mañana se supone que de 9 a 10 teníamos lavandería, y vino la licenciada a entregarnos la ropa limpia. Todavía no acababa de hacer el aseo la segunda sección, porque habían salido segundas al desayuno, y tuvieron que sacar a medias a la de lavandería porque llegó la maestra de círculo de estudios —la que se intoxicó con el gas la semana pasada—. Resulta que ya no va a ser esa actividad; ahora nos van a dar ortografía. Me pregunto si se habrán dado cuenta de todas las faltas que tenemos cuando leen nuestras cartas, o si fue al tanteo. Pero me agradó: van a ser dos horas por semana.

Ayer nos tocó una oficial de las nuevas que llegaron. Tiene un trasero enorme, es muy movida en su trabajo y se ve que le entra duro al ejercicio, pero es bien ojete.

En el pase de lista de las tres vino "la sabrosota"; llegó muy tranquila. En la mañana la lista llegó a las 06:04 horas; nos prendieron la luz a las 6 en punto. Siempre nos avisan antes de que llegue, para que nos preparemos, y prenden las luces. Me levanté, me puse el pantalón y acomodé mi almohada y el cobertor. Fui al baño y me estaba lavando la cara cuando de pronto gritaron:

¡PASE DE LISTA, SEÑORAS!

Pero ya iban entrando la comandante y la delta al módulo. Pensé que estaban bromeando, pues nos acababan de avisar que nos preparáramos, pero me asomé y vi que ya estaban adentro. Como estoy en la estancia uno, que queda pegada a la puerta de entrada, somos las primeras a las que nombran. Aún no me ponía la camisola y traía la cara y el cabello mojados, y para mala suerte, la delta era "el manguito", la chaparrita, morena, de cabello corto, muy guapetona. Me puse rápidamente la camisola y solo alcancé a fajármela por delante, y así, toda despeinada y con la cara escurriéndome de agua, me formé. Mi chamarra se quedó encima de la cama.

Todas mis demás compañeras también pasaron la lista sin estar preparadas. Incluso Fabiola, la súper amiga de Sofía que está en la estancia 4, como duerme en cama alta y aún no se levantaba para prepararse, al tratar de hacerlo rápido y ver que la comandante y la delta ya estaban adentro, se cayó encima de Liz y luego se fue de nalgas hasta llegar a la reja. Puras mmadas.

Suspendí un poco mi escritura porque fui a locutorios. Me notificaron que Dante solicitó, por medio de su abogado, un interrogatorio para mí como prueba a su favor, además de una confrontación y un careo.

Mañana, cuando haga mi llamada, le voy a decir a mi hermana que me consiga la declaración de ese pendejo; espero que pueda, porque necesito saber. Desde que le pedí mi expediente no me ha llegado nada y estoy totalmente a ciegas, y así, ¿cómo me defiendo? No sé ni por dónde me van a llegar los madrazos. Si tuviera la información, tendría más seguridad en todas mis diligencias. Mañana tengo cinco careos y el jueves otros seis, y no sé ni qué esperar. No tengo miedo ni me siento nerviosa; al contrario, espero que lleguen esos días para terminar más rápido con todo esto.

Ayer pasé con la psicóloga; estuve más de una hora con ella. Me hizo llorar porque me preguntó cómo fue mi detención y que si había visto a mi hija desde ese día. Le contesté que no. También me preguntó que si venía mi familia a visitarme. Me dijo que se me olvidaban las cosas por todo lo que pasé, que era un trauma que me quedó y que necesitaba hablar para sacar todo lo que traigo, o si no, no lo iba a superar. Se portó muy bien y sentí su apoyo. Me dijo que, si necesitaba platicar, le avisara y ella me programaba.

16:00 horas aproximadamente

Hoy en la mañana, en el comedor, mientras desayunábamos, se suscitó un altercado por lo que pasó en el pase de lista. Le dijeron a la comandante que vino a pasarla que la culpa había sido de la oficial, porque acababa de prender las luces. No me fijé quién se lo dijo, pero en el comedor Carolina le reclamó a Cintia, le echó en cara que se había pasado de lanza porque le echaba toda la culpa a la oficial. Aunque ella negó haber ido de chismosa, Carolina siguió reclamándole, y Cintia se plantó y se le puso al p**o. Yo seguí sentada comiendo y ya ni las volteé a ver, pero las demás empezaron a tranquilizarlas. Cintia es de pocas pulgas y de haber querido le habría puesto sus putazos a Carolina, pero solo quedó en discusión. Es raro que alguien llegue a los golpes aquí, ya que todo está muy controlado. Como dice la psicóloga, nos checan cada vez que entramos y salimos de nuestras estancias, para prevenir que alguien traiga algo que pueda usarse para lesionar a otra en un caso como este.

En la tarde, después de la comida, solo tuvimos juegos de mesa; nos tocó de 16 a 18 horas, y a la sección dos de 18 a 20 horas. Continuamos con limpieza de estancias y baño, y después fuimos a cenar. Ahorita acabo de entrar del comedor.

Hoy desayunamos chilaquiles verdes con crema y frijoles, y papaya —que estaba congelada— con café. Comimos carne de res con papas en salsa roja, espagueti con crema, y tomamos agua de naranja. Y ahorita cenamos ensalada César con pan de ajo, pan tostado con mermelada de fresa, papaya y atole de nuez. Estuvo muy rica la cena. Solo espero que vengan a pasar la lista para dormir.

Ojalá que mañana no se cancelen mis careos; estoy bien puesta.

Domingo 15 de enero del 201206:00 horas aproximadamenteCentro Federal Femenil NoroesteTepic, NayaritMe levanté hace como...
25/08/2026

Domingo 15 de enero del 2012
06:00 horas aproximadamente
Centro Federal Femenil Noroeste
Tepic, Nayarit

Me levanté hace como veinte minutos. Estoy esperando que llegue el pase de lista para meterme a bañar y alivianarme.

La comandante, la mamasota, anduvo muy estresada. Se nota a leguas que, entre el personal, principalmente las oficiales, como hay puras mujeres, entre ellas hay mucha competencia, y se mueven las cosas de acuerdo a lo lambiscón o lo pta que sean. Y como esta comandante, al parecer, es la de mayor edad, por eso yo creo que la quitaron del cargo. Tiene razón, en parte, porque se la vive arrestada por culpa de las oficiales. Trabajan mucho, duran días aquí, solo cambian de módulo o de servicio.

El viernes que vino la lavandería, por lo general, las tres que vienen se portan bien con nosotras. Y una de ellas nos hizo el comentario de que aquí hay privilegios para las internas, y esto sucede cuando a una oficial o comandante le gusta alguna de ellas. Y eso es cierto, porque yo me he fijado en eso, y son bien zorras las oficiales. Por ejemplo, Anahí; no es que hable mal de ella: tiene 21 años, el cabello largo, oscuro y chino, piel blanca, cejas pobladas, es alta —un poquito más baja que yo— y no es fea. Era bailarina. Y hay varias oficiales que le traen "regalitos", como galletas, dulces, etc. Le pasan información y la ponen alerta cuando hay algo en su contra; yo he sido testigo de esto último. Y cada vez que vienen esas oficiales se la pasan con ella, buscando cualquier pretexto.

10:00 horas aproximadamente

Desayunamos sándwich de jamón y café con leche.

Ya se fue la mamasota. Cuando me revisa se pone nerviosa, y ahorita que se fue, me volteó a ver muy insistente, pero yo no le dije adiós como las demás. Existe una línea muy larga y gruesa que nos separa, y mi ojo alegre. Me dice Sofía que aquí todo es puro cotorreo, para no aburrirme. Yo sería incapaz de seguirles el juego en algo más a fondo. Como ellas dicen, "todo se puede". Será así, pero no. Es puro cotorreo, y lo hago para tener algo que escribir.

Ya se me acabaron mis hojas. A ver si el lunes me dan las que me mandaron y que tienen en resguardo, para poder seguir escribiendo. Espero la carta que me mandó mi hermana, a ver qué me dice; lo más seguro es que me va a poner una cagadota. También espero que me lleguen la de mi hija y la de mis sobrinos, los gemelos.

"Iris: Te escribo para que sepas lo que realmente pasa aquí y que me porto bien. Todo esto es parte del cotorreo, para no hacer mi estadía tan pesada. Lo único malo de todo esto es que estoy lejos de todos ustedes, pero me ha servido para valorarlos. Ni te imaginas todo lo que se descubre estando en este lugar. En lo que cabe, estoy bien, tengo todo a la mano. Lo único que me preocupa son ustedes. Traten de estar unidos y quiéranse, y alienta a mi mamá para que no se vaya para abajo. Yo sé que mi hija está mejor con ustedes que conmigo, porque yo la descuidé mucho. Tengo mucha fe en Dios en que voy a salir de aquí, y también estoy consciente de que requiere tiempo, porque es un proceso. Estoy en lo más grande, como dicen; aquí es lo más arriba, y ya no me puede ir peor, pero sé que todo va a salir a mi favor. Está comprobado al 100% que todo depende del abogado que uno tenga. Mándame hojas de raya. Compra uno o dos cuadernos, quítales el espiral y envíame las hojas sueltas. También timbres, porque escribiendo se me pasa el tiempo muy rápido. Y dile a Andrea que me escriba letras de canciones de todas, y que me mande muchas. Cuídense. Los quiero."

Sábado 14 de enero de 201207:20 horas aproximadamenteCentro Federal Femenil NoroesteTepic, NayaritMe acabo de terminar d...
20/08/2026

Sábado 14 de enero de 2012
07:20 horas aproximadamente
Centro Federal Femenil Noroeste
Tepic, Nayarit

Me acabo de terminar de bañar, solo estoy esperando que llegue el desayuno para empezar el día. Ayer desayunamos Choco Krispis con leche, plátano, y gelatina con granola y lechera. Comimos bistec de res en su jugo, con champiñones y brócoli, zanahorias al v***r con mantequilla, que por cierto estaban bien saladas. Y tomamos agua de horchata. Cenamos salchichas en salsa de jitomate, un poquito picosa, frijoles, tortillas y atole de vainilla.

En la noche me estaba ahogando, no podía respirar, y como me levanté bien desesperada tratando de inhalar aire, la oficial que estaba de guardia se asustó, y de volada se acercó a preguntarme si estaba bien. Anahí se bajó de la litera a ayudarme, y eso no está permitido hacer en este centro federal; a ver si no la castigan. La oficial me levantó un reporte como consigna, diciendo lo que pasó, para que todas las noches estén al pendiente de mí, para que no me vaya a cargar el payaso. No recuerdo cómo llamó a ese tipo de reportes. También les avisó a las comandantes de guardia y a "control" (que son las de inteligencia federal que monitorean las cámaras con que nos vigilan), y el p**o que se armó. No es la primera vez que me pasa.

A los encargados de "control" les llaman "Deltas". Para empezar, hay cámaras por dondequiera: aquí en el módulo, en el patio, en todos lados. Están al pendiente de cada movimiento que hacemos, hasta de cuántas veces vamos al baño, y también de nuestro estado de ánimo. Y aguas para las que estén con consigna de seguimiento de conducta, porque no les despegan las lentes de las cámaras. No hay un lugar en este centro federal donde no nos tengan a la vista. Es como un Big Brother de prisión, y aquí a cada rato también cambian las reglas como les da su chngada gana. Las oficiales también les tienen que avisar de cada movimiento nuestro, y si no lo hacen, les llaman para regañarlas. Tampoco permiten que las oficiales platiquen con nosotras, y si por algún motivo las sorprenden junto a una estancia por varios minutos, les llaman la atención y hasta las reportan. Cuando nos pasan lista lo hacen mencionando nuestros apellidos, y contestamos con nuestro nombre. Tenemos que estar formadas dentro de la estancia por número de cama, porque todas están numeradas del uno al cuatro. Las Deltas traen un álbum con nuestras fotos y verifican que estemos donde nos corresponde. Debemos tener nuestra estancia ordenada, sin ropa tendida en las camas ni nada encima.

Hacen un rol de actividades diarias de cada módulo y de cada sección, porque ninguna tenemos las mismas actividades. En los alimentos, un día comienza la primera sección y al otro la segunda.

Por cierto, ya me dieron un vaso decente de plástico, ya no traigo desechable. Me lo trajeron el miércoles. Y la comandante, la chaparrita de muchos atributos, no se ha presentado a trabajar desde aquel detallito de mi vaso; creo que sirvió que Beto les reclamara el día que vino a visita. Mi vaso es un poco más grande que los que traen las demás, y es color naranja. Le pusieron con un marcador negro mi número de expediente, el 113, y ¿un corazoncito? Porque todas nuestras pertenencias deben tener el número que nos asignaron a nuestra llegada, desde los cacahuates que compramos en tienda, hasta nuestros calzones. Por eso, cuando salga de aquí, me voy a tatuar el 113 en la frente.

11:45 horas aproximadamente

Hoy le tocó la guardia en este módulo a la comandante, la grandota, la mamasota. No sé si ya la quitaron de comandante o les está ayudando a cubrir por falta de personal. Lo que pasa es que ya la vi bien: no es morena, es de piel clara, y sí está alta. Es medio especialita. No es pasada de lanza, pero sí hay mucho silencio en el módulo por respeto a que está ella cuidándonos. La voy a disfrutar las 24 horas; taco de ojo seguro. No, no es cierto, ni la voy a voltear a ver, no vaya a ser que se moleste y se ponga en guardia. La tengo muy cerquita, como a tres metros de mí, nada más que yo estoy sentada en mi cama escribiendo y ella en su escritorio, también escribiendo. Lo más seguro es que esté haciendo los seguimientos de conducta.

A las 11 horas sacó a la segunda sección al comedor a ver una película, y la sección uno no tenemos actividad. ¿A ver hasta qué hora?

Hace rato peiné a Sofía. Está escribiendo una carta para su prima. Anahí me está dibujándome una rosa con un rosario en un sobre, en el que voy a mandar una carta a mi mamá. Y yo estoy escribiendo puras pndejadas. Espero que el lunes me den mis hojas, porque ya no tengo, esta es la última.

Ayer vino la trabajadora social en la tarde para decirnos que ya podemos tener veinte hojas en nuestra estancia. Anteriormente eran diez. Y ya nos van a dar las que nos mandan y que tenemos en resguardo, sin necesidad de solicitarlas por papeleta. Solo tenemos que pedírselas a cualquier personal, ya sea oficiales o administrativas. ¡Qué padre! Ya voy a escribir más seguido.

21:20 horas aproximadamente

Acabamos de entrar de cenar. Hoy desayunamos huevo en salsa de jitomate, frijoles y café. Comimos ensalada de atún con crema, elote y lechuga, con galletas saladas, y totopos con salsa y queso.

Hoy de plano no hicimos nada, solo de 9 a 11 lavado de ropa, y de 18 a 20 horas vimos una película, la de inteligencia artificial.

A la comandante, la mamasota, al parecer sí le quitaron su cargo; anda muy estricta, pero sigue siendo buena onda. Casi todo el día reinó el silencio, y a ella no vinieron oficiales a checar si se le ofrecía algo. Qué raro, porque siempre andan las oficiales de voladitas entrando y saliendo de este módulo.

Anahí ya me acabó de dibujar las rosas en el sobre, y ya solamente me falta escribirle la carta a mi madre. Me siento incómoda con la comandante, y siento que ella también lo está en el módulo. Creo que se siente extraña al estar cuidándonos.

Me faltaba: ahorita cenamos un pan que era una semita, un plátano, y gelatina de naranja; y tomamos leche. Yo cené muy poquito.

Ya es la última hoja que me queda. A ver si el lunes la comandante de resguardo me trae mis hojas, para seguir escribiendo.

Estaban comentando a la hora de la comida que ya lo que es correos va a pasar a ser parte de aquí, del CEFERESO, que va a ser independiente, o algo así; no entendí muy bien, pero al parecer las cartas van a llegar más rápido a su destino. Y también que ya el comedor de aquí, del femenil, va a funcionar exclusivamente para nosotras, que ya contrataron a la empresa que lo va a manejar. Que nos van a modificar el menú, y que muchas cosas más van a cambiar. Al parecer el movimiento va a comenzar desde la próxima semana, y que va a ser para mejoría nuestra. Yo creo que para eso la sabrosota trajo a la nutrióloga.

La comida que nos dan está bien, y también la cantidad; por eso casi no estoy comiendo, porque me estaba poniendo bien cerda. ¡De por sí!

Ayer también tuvimos la actividad de cerámica, solo nos dieron una hora, de 11 a 12. Ya casi termino de pintar mi angelito, solo me faltan los ojos. Es un p**o pintar cerámica, pero es un arte. A ver quién lo compra. Cuando venga alguien de mi familia a visitarme, les voy a comentar; ellos también pueden comprarlos. A ver si no se me olvida. Otra vez coincidimos en escribir la comandante y yo. Solo tres metros y dos rejas nos separan.

Viernes 13 de enero de 201207:30 horas aproximadamenteCentro Federal Femenil NoroesteTepic, NayaritSiempre en la mañana ...
20/08/2026

Viernes 13 de enero de 2012
07:30 horas aproximadamente
Centro Federal Femenil Noroeste
Tepic, Nayarit

Siempre en la mañana me despierto bien sacada de onda por estar aquí. Yo pensé que ya me había caído el veinte, pero creo que no es así. Me entra una desesperación muy fea, pero al bañarme me tranquilizo un poco.

Mis estados de ánimo suben y bajan, se me hace que ya estoy loca. ¡¿MÁS?! Como que perdí la fe un poco. Necesito agarrarme bien de Alá para no caer.

Hace rato, mientras esperaba la lista de las 6, que por cierto llegó a las 6:30, estaba preguntándome: ¿cuánto estoy dispuesta a tolerar antes de explotar? Esas rayas rojas por las que nos obligan a caminar, con las manos atrás y la vista abajo; aunque yo no bajo la mirada, porque se me hace demasiado humillante. Me tienen hasta la madre.

Ayer Sofía, después de su llamada, hizo un drama mortal. Al parecer se peleó con su esposo y no sé qué tanto le dijo, porque siente que por culpa de él ella está aquí, y al parecer eso fue lo que le reclamó.

La otra vez nos dijo a Anahí y a mí que ella no tenía por qué estar aquí, que nosotras sí nos merecíamos estar encerradas, pero que ella no, porque era inocente. Lo bueno que es inocente, hasta el punto de saber todas las mmadas que hace su esposo, y de estirar la mano para agarrar dinero a manos llenas de todos esos jales, para tener todo lo que ella piensa que se merece; y de ver menos a la demás gente, porque es una déspota. Ayer le dijo a Anahí que estaba por debajo de ella. Pnche cochina, que ni para bañarse sirve, siempre apesta horrible; no sé si sea su mugre o lo ojete que es. Siempre anda de chismosa, a todas nos echa la culpa de lo que le pasa por pndeja. Y con las oficiales es muy grosera. Se siente la gran ver... Ayer en la noche me dijo que se arrepentía de todo lo que le dijo a su marido, porque le daba miedo que se desesperara e hiciera una pendejada, y luego ¿quién iba a pagar el abogado para sacarla de aquí? Lo bueno que sí le importa su marido.

Que sí le importaba que se enojara él; lo que no le interesa es que nos ofendamos nosotras, porque, según ella, dice lo que quiere porque es así. Pues con la pena, a mí me importa un rábano su marido y su vida, pero si sus comentarios me afectan, yo no respondo. Ni modo que su esposo venga a defenderla. Porque eso sí, siempre lo avienta por delante: que, a él, si no le parece que alguien toque a su viejita, le da pso. Pues qué pendeja, por algo está aquí.

Bueno, como ya aventé mi veneno de la mañana, paso a otro tema.
Creo que hoy sí nos hacen cateo. El miércoles le hicieron al módulo 3, ayer al 2, y creo que hoy al 1. A ver cómo se pone esto. No creo que lean mis documentos, pero si lo hacen, pues ni modo.

Solo espero el desayuno, y a ver cómo se pone el día. Gracias a Dios es viernes.

14:00 horas aproximadamente

Acabamos de entrar de canchas, que nos tocó de 12:30 a 14:00 horas.
Resulta que sí nos catearon. A la hora del desayuno llegó una oficial, luego otra, y luego la flaquilla gritona (K. M.). ¡Qué raro! ¿Tantas? Y apresuraron a la segunda sección del comedor. Luego entramos nosotras y también nos presionaron. Total, que, terminando, a nuestras estancias. Y que llega la comandante, una alta, morena, de naricilla, y ¡sorpresa!, nos dice a gritos:
"¡Pongan atención, señoras! ¡Todas pegadas contra la reja, y las manos afuera!"
¡Zopas!
Y que comienzan a entrar más oficiales. Nos sacaron de nuestras estancias, y a revisarnos de todo a todo. A cada quien nos tocó una uniformada. Quedamos solo en ropa interior, y a sacudir la ropa que nos habíamos quitado. Luego a soltarnos el cabello y sacudirlo (porque siempre debemos traerlo agarrado en un chongo). Nos revisaron la boca, las orejas, los zapatos, y luego nos volvimos a vestir. Ellas se pusieron a revisar todo: ropa, colchones. Todo lo desdoblaron, e hicieron un tremendo tiradero; y también metieron un perro a oler. No nos encontraron nada. Saldo blanco, excepto a las de la estancia 6: a Toñita y Madalena les encontraron timbres que no eran de ellas. Fue de hueva. A mí me habían platicado que los cateos eran bien perros, pero no. Hasta risa me causó; estuvo demasiado tranquilo. Dice Cintia que se pone bueno cuando vienen los federales de afuera, ahí sí hay empujones y gritos de a madre. Pero, aun así, no me da miedo. Esto es emocionante. Ah, todas las oficiales traían guantes de látex, por eso de agarrar un honguito. Se fueron tranquilas. Qué bueno que no haya sido como me lo esperaba. Estuvo relax.

Dirección

Aguascalientes
2000

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