17/08/2026
MORENA vs MORENA
denuncian violencia y uso de estructura municipal en disputa interna de Morena
Tecámac, Estado de México – Una vez más, el municipio de Tecámac se encuentra en medio de la polémica, y esta vez las críticas apuntan directamente a la administración local. Durante una reunión de militantes de Morena en la comunidad de San Francisco, se registró un altercado en el que presuntamente participaron trabajadores del Ayuntamiento, lo que ha encendido las alarmas sobre el uso de recursos públicos para fines partidistas.
De acuerdo con los primeros reportes, los empleados municipales habrían acudido al evento con la intención de provocar y boicotear el encuentro. En medio del caos, se documentaron dos acciones que han sido calificadas como inaceptables: el jaloneo violento del cabello a dos mujeres y la participación de personal del gobierno local en una riña interna del partido en el poder.
“Si estos hechos se confirman, deben investigarse y sancionarse sin importar colores ni jerarquías”, señalaron fuentes cercanas al caso, quienes exigieron que no se normalice la violencia ni la intimidación en el ámbito político.
El hecho más grave, sin embargo, radica en que los implicados serían empleados del propio Ayuntamiento, lo que ha llevado a cuestionar el papel de la presidencia municipal. La pregunta que resuena entre la ciudadanía es clara: ¿quién está gobernando realmente Tecámac?
Organizaciones civiles y militantes han señalado que los trabajadores públicos no deben ser utilizados como fuerza de choque partidista, y que el gobierno local no es patrimonio de ningún grupo interno. “Los recursos públicos no pueden estar al servicio de pleitos internos de Morena”, sentenció un analista político local.
Ante este escenario, crecen los llamados para que la secretaria de Bienestar del gobierno federal, Ariadna Montiel Reyes, intervenga en el conflicto. No para favorecer a alguna facción, sino para poner orden y esclarecer si desde la administración municipal se está utilizando la estructura gubernamental para resolver disputas internas.
La situación podría escalar a un problema de gobernabilidad si se comprueba que la presidencia municipal permitió, toleró o incluso ordenó estas acciones. Por ahora, Morena enfrenta el reto de demostrar que no solo es un partido en el poder, sino una fuerza política capaz de actuar con responsabilidad y congruencia ante sus propios gobiernos.