27/04/2026
EL FRACTURAMIENTO DE UNA PROMESA: LAS HUASTECAS EN PIE DE GUERRA ANTE EL REGRESO DEL FRACKING
✍🏻Juve Sánchez
La narrativa de la "Cuarta Transformación" enfrenta hoy su propia grieta estructural, una que no se repara con retórica, sino que amenaza con profundizarse en el subsuelo de las tres Huastecas: la hidalguense, la veracruzana y la potosina. Lo que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se presentó como un compromiso inamovible frente a los pueblos y comunidades indígenas y la protección del medio ambiente la prohibición absoluta del fracking ha comenzado a desmoronarse bajo la administración de Claudia Sheinbaum Pardo.
El reciente giro del Gobierno Federal, que ahora propone "evaluar" la extracción de hidrocarburos mediante tecnologías no convencionales, ha encendido las alarmas en los territorios ancestrales. Para las comunidades indígenas, el cambio de lenguaje de la prohibición tajante a la sofisticación tecnológica no es más que un eufemismo para abrir la puerta a una técnica que consideran intrínsecamente depredadora. La advertencia desde la base social es clara: autorizar la fracturación hidráulica en estas regiones no es un avance energético, sino una declaración de guerra abierta contra la vida y la autonomía de los pueblos.
La ciencia y el activismo convergen en una realidad que el discurso oficial intenta matizar: no existe el fracking sustentable. La fracturación de la roca mediante la inyección masiva de agua, arena y un cóctel de químicos tóxicos representa una amenaza directa para los mantos acuíferos de los que dependen miles de familias. En una región donde el agua es el eje de la agricultura y la identidad cultural, la competencia por el recurso hídrico entre la industria extractiva y la vida comunitaria es una batalla desigual que las comunidades no están dispuestas a perder.
El contraste entre las promesas del pasado y las discusiones del presente pone de relieve una tensión histórica entre el desarrollo extractivista y los derechos de la naturaleza. Mientras el gobierno busca fórmulas para alcanzar una supuesta soberanía energética, las comunidades de las Huastecas denuncian que "no son tontas" y que ninguna "nueva tecnología" puede garantizar la integridad de sus tierras frente a la sismicidad inducida, la contaminación del aire y la fragmentación de sus ecosistemas. La batalla por el subsuelo mexicano ha regresado al centro del debate nacional, y esta vez, la resistencia indígena promete ser el muro infranqueable contra la fracturación del territorio.
Créditos del vídeo: Saga By Adela Micha