01/06/2026
Hay una realidad que millones de mexicanos enfrentan todos los días: el dinero alcanza para menos. Basta con recorrer cualquier mercado para comprobarlo. El jitomate ya llega hasta los 40 pesos por kilo, el queso ronda los 50 pesos, los frijoles los 30, la tortilla los 20 pesos y la pechuga de pollo puede alcanzar hasta los 80 pesos. Aunque algunos precios cambian por temporada, la tendencia es clara: la canasta básica sigue presionando la economía de las familias. Este fenómeno no es exclusivo de México. Los conflictos internacionales, el aumento en los costos de producción, los problemas de transporte y los efectos del cambio climático han provocado incrementos en los alimentos en distintas partes del mundo. Sin embargo, la preocupación principal es que, para muchos trabajadores, los salarios siguen siendo insuficientes para enfrentar el aumento constante de los productos básicos. La canasta básica es mucho más que una lista de precios; es un reflejo de la calidad de vida de las familias. Y hoy, para miles de hogares Atlixquenses y mexicanos, hacer el gasto representa un esfuerzo cada vez mayor. La pregunta sigue siendo la misma: si los precios continúan aumentando, ¿cuánto más podrán resistir los bolsillos de las familias?