28/09/2025
Desde la mirada sistémica hay un principio muy claro que da orden a las familias: "los padres son grandes y los hijos son los pequeños".
Y como todo en la naturaleza tiene un tiempo, en las familias también.
Nacemos en la esfera de mamá y nuestro mundo gira alrededor de ella, dos cuerpos físicos fusionados en un cuerpo emocional y así el nuevo miembro de la familia se encuentra fuertemente vinculado a su sistema familiar.
Al ir creciendo, lo natural es que el hijo vaya saliendo de la esfera de la madre, para empezar a transitar a la esfera del padre, donde su libertad y autonomía de movimiento hacia la vida y el mundo va creciendo.
Así el hijo se va llenando de la madre y del padre, reconociendo su 50 % de cada quien, y agradecido toma todo lo que necesita de sus progenitores y de su familia.
Cuando hay orden, los padres son los grandes y dadores, y los hijos los pequeños y reciben, y así la fuerza de la vida puede fluir con amor hacia ellos y hacia más Vida.
Es importante reconocer que al principio aceptar el orden cuesta, pues incomoda a muchos, pero es la bendición de los padres y de la familia, y la libertad de los hijos.
Dichoso el hijo que pueda recibir lo que sus padres le puedan dar, sin juicios ni reproches, ni resentimientos, y valorarlo, pues tendrá el permiso y la fuerza para conquistar su propio mundo, con alegría y en paz.
"Gracias papa, gracias mamá, lo que me dieron es suficiente, de aquí en adelante me encargo yo".
Joaneli Rodriguez Jaimes
Consteladora Familiar Certificada
Psicoterapeuta de Pareja
Biodescodificadora