19/08/2026
Hoy quiero hablar con claridad.
En los últimos días han circulado publicaciones sobre mi persona que han pasado de los señalamientos hacia mí a involucrar también a mi esposo.
He decidido pronunciarme una sola vez sobre este tema.
Entiendo perfectamente que estar en espacios públicos implica exposición, opiniones, diferencias y críticas. Es parte del camino que elegí y sé asumirlo con responsabilidad y madurez.
Sin embargo, también tengo muy claro un límite: mi familia no es ni será parte de ninguna confrontación dirigida hacia mí.
No voy a responder publicación por publicación, ni acusación por acusación. Tampoco voy a entrar en descalificaciones ni a utilizar mis redes sociales como un espacio de confrontación.
No es mi manera de conducirme, ni lo será.
Sé quién soy, conozco mi historia, sé el trabajo, la disciplina y el esfuerzo que me han traído hasta aquí, y tengo absoluta claridad sobre hacia dónde voy.
Quienes me conocen saben de dónde vengo, cómo he trabajado y la forma en la que me he conducido dentro y fuera de cualquier espacio público.
Por eso, a partir de este momento, cierro este tema de mi parte. No habrá más pronunciamientos, no habrá respuestas y no habrá reacciones.
Seguiré con mi vida, con mi trabajo, con mi preparación y con todo aquello que sí merece mi tiempo y mi energía.
No necesito entrar en provocaciones para demostrar carácter. El carácter también está en saber mantenerse firme, conservar la cabeza en alto y no permitir que otros decidan en qué convertirte.
Gracias a todos mis amigos y a las personas que se han tomado el tiempo de escribirme o llamarme para saber cómo estoy. Valoro muchísimo cada mensaje y cada muestra de cariño.
Y a quienes no me conocen, los invito siempre a formarse un criterio propio, a cuestionar, a conocer y a no construir una opinión únicamente a partir de lo que se publica en una página o en redes sociales.
¡Feliz miércoles! ❤️