10/05/2026
Longeva mujer de 108 años en Córdoba; ha vivido dos pandemias y conserva plena lucidez.
Por GerardoLuna.mx
Córdoba, Ver.— En el marco de la conmemoración del Día de las Madres, destaca la historia de vida de Epigmenia Michi Ramírez, quien cumplirá 108 años de edad el próximo 10 de mayo.
Su longevidad, acompañada de lucidez y memoria, la ha convertido en testimonio viviente de distintos episodios históricos, entre ellos dos de las pandemias más significativas a nivel mundial.
Nacida en la comunidad de Sabanas, municipio de Huatusco, y actualmente residente en la ciudad de Córdoba, Epigmenia Michi ha sido testigo de profundas transformaciones sociales, políticas y sanitarias a lo largo de más de un siglo.
Entre los acontecimientos que recuerda se encuentra la pandemia de influenza de 1918, conocida como gripe española, que provocó millones de muertes en el mundo y tuvo impacto en México tras su ingreso por el puerto de Veracruz.
Décadas después, también vivió la pandemia de COVID-19, consolidando así una experiencia de vida que abarca dos crisis sanitarias globales.
Hija de Susana Ramírez, quien alcanzó una edad superior al centenario, y de Genaro Michi, fallecido a los 50 años, Epigmenia creció en un entorno rural junto a sus seis hermanos, todos ya fallecidos.
Contrajo matrimonio con Primitivo Herrera Luna, con quien formó una familia numerosa de 12 hijos.
Actualmente, seis de ellos permanecen con vida. Su descendencia se extiende a 25 nietos, 38 bisnietos y 27 tataranietos.
Durante su vida laboral, desempeñó diversas actividades. Inició como trabajadora en el desmanche de tabaco y posteriormente se dedicó a la preparación de alimentos, labor que ejerció durante más de tres décadas al servicio de una familia en Córdoba.
Estas ocupaciones le permitieron sostener a su familia en condiciones económicas limitadas.
Además de su experiencia en el ámbito familiar y laboral, conserva recuerdos de acontecimientos históricos como la Revolución Mexicana.
De acuerdo con sus relatos, durante su infancia presenció escenas derivadas del conflicto armado, como el tránsito por caminos rurales donde se encontraban cuerpos de personas ejecutadas y el ambiente de inseguridad que imperaba en la época.
También recuerda las restricciones religiosas, que obligaban a realizar ceremonias de manera privada.
Entre sus memorias destaca el contacto que tuvo en su niñez con un obispo que visitaba comunidades de la región, quien convivía con la población de manera cercana.
Asimismo, evoca aspectos de la vida cotidiana en el campo, como la recolección de café y la forma en que resolvían necesidades básicas con los recursos disponibles.
A sus 108 años, Epigmenia Michi Ramírez mantiene la capacidad de relatar episodios de su vida con claridad, lo que ha permitido a su familia preservar una narrativa que abarca más de un siglo de historia regional y nacional.
Su testimonio representa un referente generacional y una memoria viva de los cambios que han marcado a la sociedad mexicana.