11/06/2026
Cuando recorres muchos kilómetros en moto, la bujía se convierte en una especie de "radiografía" del motor. Revisarla periódicamente puede ayudarte a detectar problemas antes de que te dejen tirado en la carretera.
1. Carbonización
Aspecto: Negro mate y seco.
La carbonización ocurre cuando la mezcla de aire y combustible es demasiado rica, es decir, entra más gasolina de la necesaria. También puede presentarse por un filtro de aire muy sucio, uso excesivo del ahogador o recorridos cortos donde el motor nunca alcanza su temperatura ideal.
¿Qué notarás en tu moto?
Arranque difícil.
Pérdida de potencia.
Mayor consumo de combustible.
Ralentí inestable.
¿Qué hacer?
Revisar el filtro de aire.
Verificar la carburación o la inyección.
Comprobar que el ahogador no se quede activado.
Limpiar o reemplazar la bujía.
Consejo para viajeros: Si tu moto empieza a gastar más gasolina de lo normal durante una ruta larga, revisa la bujía en la siguiente parada. Muchas veces ella revela el problema antes que cualquier otro síntoma.
2. Condición normal
Aspecto: Color café canela o marrón claro.
Esta es la condición ideal. Significa que la mezcla aire-combustible es correcta, la temperatura de combustión es adecuada y el motor está trabajando de forma eficiente.
¿Qué significa?
Combustión correcta.
Buen rendimiento.
Consumo normal de combustible.
Temperatura adecuada del motor.
¿Qué hacer?
Simplemente seguir con el mantenimiento periódico recomendado.
Consejo para viajeros: Si después de un viaje de varios cientos de kilómetros tu bujía luce color café canela, puedes estar tranquilo: tu motor está funcionando de manera saludable.
3. Sobrecalentamiento
Aspecto: Color gris claro, blanquecino o con apariencia porosa.
Una bujía sobrecalentada indica que la cámara de combustión está trabajando a temperaturas excesivas. Esto puede deberse a una mezcla pobre, problemas de enfriamiento, avance excesivo del encendido o incluso una bujía con un grado térmico incorrecto.
¿Qué notarás en tu moto?
Pérdida de potencia en carretera.
Cascabeleo o detonación.
Temperatura del motor más alta de lo normal.
Riesgo de daños internos.
¿Qué hacer?
Revisar el sistema de enfriamiento.
Verificar la mezcla aire-combustible.
Revisar el tiempo de encendido.
Confirmar que la bujía sea la recomendada por el fabricante.
Consejo para viajeros: Si realizas recorridos largos por autopista o zonas montañosas, una bujía sobrecalentada puede ser la primera advertencia de un problema serio que podría terminar dañando pistones o válvulas.
4. Quema de aceite
Aspecto: Negro brillante, húmedo o aceitoso.
Cuando la bujía presenta una capa negra brillante, generalmente el motor está permitiendo el paso de aceite a la cámara de combustión.
Posibles causas
Anillos de pistón desgastados.
Retenes de válvulas dañados.
Desgaste interno del motor.
¿Qué notarás en tu moto?
Humo azul por el escape.
Consumo constante de aceite.
Fallos de encendido.
Pérdida gradual de potencia.
¿Qué hacer?
Monitorear el nivel de aceite.
Realizar una prueba de compresión.
Revisar el estado interno del motor.
Consejo para viajeros: Si debes rellenar aceite frecuentemente durante un viaje, revisa la bujía. Una apariencia negra y brillante suele confirmar que el motor está quemando aceite.
5. Depósitos
Aspecto: Acumulación de residuos, costras o incrustaciones sobre el electrodo.
Los depósitos pueden provenir del combustible, aditivos, aceite o contaminación dentro de la cámara de combustión.
¿Qué notarás en tu moto?
Tirones durante la aceleración.
Fallos intermitentes.
Encendido irregular.
Pérdida de rendimiento.
¿Qué hacer?
Limpiar o sustituir la bujía.
Utilizar combustible de buena calidad.
Revisar posibles consumos de aceite.
Dar mantenimiento al sistema de admisión.
Consejo para viajeros: Si acostumbras cargar combustible en diferentes estaciones durante viajes largos, la presencia de depósitos puede indicar combustible de baja calidad.