11/04/2026
๐ฃ๐ฒ๐ป๐๐ฎ๐บ๐ถ๐ฒ๐ป๐๐ผ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐บ๐ฒ๐ฑ๐ถ๐ผ ๐ฑรญ๐ฎ...
Aunque me cuesta aceptarlo cada que leo Juan cap. 20, en Tomรกs encuentro un espejo en el que me vรญ reflejado muchas ocasiones. รl en medio del temor y la incertidumbre durante la crucifixiรณn de Jesรบs no esconde su conflicto: duda y pregunta. No maquilla su fe, se expone sin filtro. Y es ahรญ donde todo cambia.
Jesรบs aparece. No llega con reproches, antes de confrontar la incredulidad, sana el corazรณn que la produce. รl no tenรญa nada que demostrar; ya habรญa vencido la muerte. Y aun asรญ, se acerca. Le muestra sus manos y su costado, como diciendo: โSoy yo, el que fue herido por amor.โ
Sin embargo luego viene la palabra: โNo seas incrรฉdulo.โ Ante un amor que confronta... Tomรกs responde con rendiciรณn. Hoy, Jesรบs sigue entrando en corazones vulnerables. Y su voz no ha cambiado. (Juan 20:26โ29)โค๏ธโ๐ฅ