29/05/2026
ESPOSA DEL EMPRESARIO MARDEN CAMACHO RINCÓN BUSCA UTILIZAR A ALUMNOS COMO ESCALERA POLÍTICA.
* Escúchanla y vean la GRAN ARROGANCIA y ABUSIVEZ con la que se comporta, como si la educación, alumnado y directivos fueran sus empleados.
* Es el tipo de personajes ladinos, de alcurnia y millonarios que piensan que los chiapanecos siguen siendo SUS MERCANCÍAS o ESCALERAS POLÍTICAS.
PERFIL FRONTERIZO. Por: Raymundo Díaz S.- Pasándose por el arco del triunfo todos los protocolos y haciendo alarde de su estatus pudiente y por encima de muchos chiapanecos, Pilar (Pili) Pedrero entra a uno de los planteles del Colegio de Bachilleres en Chiapas y trata con SOBRADA ARROGANCIA al director del plantel a quién, no pide, SI NO EXIGE que deje a los alumnos CAMINAR CON ELLA en su PROYECTO POLÍTICO.
El Colega Javie Opón, se queda corto, muy corto en su exposición sobre esta señora quién, no sólo se debería sancionar, si no que DEBERÍA QUEDAR FUERA DE TODA CANDIDATURA en el 2027.
Pilar Pedrero, es esposa de Marden Camacho, dueño de la Empresa "Avimarca", esa misma que interpuso una denuncia de una supuesta extorsión, y por la cuál la ahora ex-presidenta municipal de Jiquipilas, Blanca Yaneth Chiu López, FUE DETENIDA, DESAFORADA y ESTÁ EN LA CARCEL.
¿Por eso la ARROGANCIA o ESTUPIDEZ de la esposa de Marden Camacho Rincón?
Leamos las atenciones del compañero Javier Opón:
"Hay quienes creen que el poder se hereda, que la prepotencia es un derecho de cuna y que las instituciones educativas son extensión de sus correrías políticas. Pili Pedrero, esposa del empresario Marden Camacho y aspirante a ocupar un cargo de elección popular, parece ser la viva imagen de ese pensamiento colonialista y caciquil que creíamos enterrado. Ayer circuló en redes sociales un vídeo donde irrumpe en un plantel del Colegio de Bachilleres de Chiapas acompañada de una madre de familia y una alumna de identidad resguardada, para confrontar al director. Su objetivo: ordenarle, con la soberbia de quien se sabe impune, "que deje caminar a los jóvenes con ella". Traducción: déjame usar a los estudiantes como comparsas en su campaña política anticipada.
La escena es tan grotesca como reveladora. Sin representación legal, sin ser tutor de ningún alumno, sin ningún vínculo formal con la institución, Pili Pedrero se para frente al director en una actitud que mezcla lo patético con lo amenazante. No solicita, exige. No dialoga, increpa. No pide permiso, ordena. ¿Qué la faculta para semejante despliegue de arrogancia? El dinero de su esposo, que durante décadas ha acumulado poder económico. Y el respaldo político de Adán Augusto López Hernández -a quien Marden Camacho apoyó en Chiapas-, ese mismo que hoy enfrenta señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado y que acaba de ser removido de su cargo como coordinador de Morena en el Senado.
Pero lo más delirante es que Pili Pedrero, en otro vídeo, asegura no pertenecer a Morena. No tiene la certeza de que el partido la respalde. Y entonces se desnuda: su desprecio por los pobres, por los "chairos", por los que no son como ella, es tan evidente que no necesita siglas para exhibirlo. Su arrogancia es transversal, su intransigencia es su carta de presentación. Y su incapacidad para entender que en una escuela no se entra con prepotencia, sino con respeto a las normas y a los jóvenes, revela que no está lista para gobernar ni siquiera un puesto de elección popular.
¿Qué sigue, señora Pedrero? ¿Irrumpir en los hospitales para ordenar tratamientos? ¿Llegar a las fiscalías para exigir sentencias? La política no es una tienda donde usted puede entrar a la hora que quiera a llevarse lo que se le antoje. Las instituciones tienen reglas, los jóvenes tienen derechos y los directores no están para recibir órdenes de personas que confunden su poder económico con autoridad moral.
Ojalá las autoridades educativas actúen. Ojalá el Colegio de Bachilleres emita un posicionamiento claro y no permita que sus planteles sean utilizados como escenarios de campaña. Ojalá la ciudadanía de Ocozocoautla de Espinosa recuerde esta actitud cuando llegue la hora de votar. Porque una persona que trata con prepotencia a un director de escuela, que confunde la presión con la persuasión y el chantaje con la política, no merece ocupar ningún cargo público. La soberbia no es un atributo, es un defecto. Y Pili Pedrero lo lleva como estandarte.
P.D. Comparte este artículo. Comenta si crees que los políticos deben respetar las instituciones. Etiqueta a quienes necesitan saber que la prepotencia no es bienvenida en las escuelas. Y sígueme para seguir denunciando a los que se creen dueños del país.
La política no se hace con intransigencias, se construye con humildad. A Pili Pedrero parece que nadie le avisó".
Pero el tema, o sea los expedientes OSCUROS detrás de Marden Camacho Rincón y de su esposa, Pilar Pedrero, es más abundante y bochornoso de lo que aquí se habla. En nuestros próximos artículos daremos cuenta de ello.
Ya abundaremos pues, y mucho, muchísimo. He dicho.