02/02/2026
♦️LA IMAGEN DEL NIÑO DIOS NO SE VISTE DE ANGEL O SANTO, SERÍA REBAJARLO DE SU DIGNIDAD, JESÚS ES DIOS.
Vestir al Niño Dios, vestido con hermosos trajes cada 2 de febrero se hace para recordar la Presentación de Jesús en el Templo, aquella tradición descrita por la Ley de Moisés en la que se debe presentar al primogénito a los 40 días de nacido.
En la tradición mexicana es común vestir al Niño Jesús con bellos trajes y llevado a la iglesia para que lo bendiga el sacerdote y aunque no forma parte de la liturgia de la Iglesia se trata de una tradición popular con la que la gente busca mostrarle su cariño.
Pero en la actualidad se ofrece una amplia variedad de prendas que tienden a desvirtuar la tradición y en vez de vestir al Niño Dios con trajes acordes a la celebración se le ha vestido con trajes de santo, del Papa, del “Niño de la Abundancia”, de futbolista o incluso como la “Santa Muerte”, un culto pernicioso y completamente contrario a la fe católica.
Para evitar equivocaciones, les compartimos unas consideraciones para esta fiesta.
1.- El Niño no es un “muñeco” o “un juguete”
El Niño Jesús no es un muñeco o un juguete. La imagen representa a Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre encarnado en el seno de la Virgen María. Y al recibir una bendición merece un especial respeto. Cuando se le falta al respeto se puede cometer un sacrilegio.
2.- Vestirlo de acuerdo a su dignidad de Hijo de Dios
Al tratarse de Jesucristo, Dios hecho hombre, se le puede vestir con alguno de los atributos que celebra la Iglesia Católica como el Señor de la Divina Misericordia, el Sagrado Corazón, Cristo Rey, el Buen Pastor, el Niño de las palomas, etc.
3.- No vestirlo como algún santo o ángel
Vestir al Niño Jesús de Santo, como San Juan Diego o San Juditas, por ejemplo, no es adecuado porque “son los santos quienes buscan parecerse a Jesús y no al revés”. Jesús está por encima de los santos y los ángeles que fueron creados como mensajeros y para servir a Jesucristo y están a un nivel inferior de Jesús. Al vestirlo de santo o ángel le quitas la identidad de Hijo de Dios
bajándolo a nivel de un santo o un ángel
4.- No se enoja si no le cambian el guardarropa
El Niño “no se enoja” si no se le coloca ropa nueva. En primer lugar, se trata de una imagen hecha de cerámica, resina u otro material que no ve, no siente, ni escucha, ni gasta la ropa.
En segundo lugar, hay que recordar que el Niño Jesús nació en un establo, un lugar humilde; fue colocado en un pesebre, donde comen los animales; y fue envuelto en pañales (Lc 2,7). No se “molestará” ante el hecho de que le cambien o no la ropa.
5.- No se debe usar esta tradición solo para ganar dinero
No hay que dejarse llevar por el interés económico y ofrecer “novedades” que pueden ser contrarias al respeto religioso, como las vestimentas de equipos de fútbol, charros o incluso de la "santa muerte", cuyo culto es incompatible con la fe católica porque es satánica.
6.- No convertirlo en un amuleto
Vestir la imagen como “Niño del éxito y la prosperidad”, “Niño de la suerte”, “Ángel de la abundancia” o “Ángel del Amor” es convertirlo en una especie de amuleto.
Esto es caer en superstición y es pecado porque pretende manipular a Dios. “Tampoco debe convertirse en motivo para que los católicos seamos criticados como idólatras".
7.- Tratar la imagen con reverencia
"La Iglesia siempre ha enseñado que las imágenes del Niño Dios deben ser bellas, dignas y tratadas con decoro, porque nos recuerdan que Cristo nació, fue niño y creció entre nosotros". Aunque la tradición popular tiene muchos elementos positivos, también suele inventar normas que no siempre es necesario seguir porque no son indispensables. Por ejemplo no es indispensable que para poder sentar al Niño deben pasar tres años o que para poder cambiarle de padrinos a la imagen se haya cumplido con ciertos requisitos.
Participemos de esta bonita tradición elaborando nosotros mismos un vestido decoroso a nuestro Niño Dios. Además de ser quizá más barato, el hacer con nuestras manos un regalo al Niño Dios nos da mayor sensibilidad para vestir con decoro y seriedad al Niñito y nos inspira a cuidarlo no sólo cada 2 de febrero sino todos los días.
♦️Puedes vestir al niño como vestirla un niño de corta edad, o con la vestimenta propia de una advocación aprobada de Jesús como el Divino Ñino, Niño de Praga, Santo Niño de Atocha. Otra opción es vestirlo del Sagrado Corazón, El Buen Pastor, Cristo Rey, Señor de la Divina Misericordiade sacerdote, ya que son estos los misterios que están en íntima relación con la persona de Jesús.