01/12/2025
💜 Cuando Naty tenía 3 meses, mi mundo cambió por completo.
Ese día me dijeron que mi bebé no escuchaba…
y yo sentí que el piso se me movía.
No sabía qué hacer.
No sabía qué seguía.
No sabía ni por dónde empezar.
Yo solo quería ser mamá.
Solo quería vivir ese sueño que se imagina desde que se sabe que un bebé viene en camino…
despertar con su voz, escuchar sus primeras palabras, cantarle y que me escuchara.
Yo tenía una hija en mi mente.
Una idea, una versión, un futuro “normal”.
Pero la vida me dio otra.
Y al principio dolió… dolió mucho aceptar que nada sería como lo imaginé.
Sentí miedo, sentí que no estaba preparada, sentí que se me rompía algo por dentro.
Pero con el tiempo, entendí algo que cambió todo:
no me equivocaron de hija… me dieron exactamente la que yo necesitaba.
Naty llegó a enseñarme que las diferencias también son formas de amar.
Que las vidas que no se planean pueden ser las más hermosas.
Que no escuchar no le quita luz…
y que a mí, aunque me temblaran las manos, nunca me faltaría fuerza.
Hoy sé que esa niña que la vida me dio —y no la que yo imaginé—
es mi mayor regalo.
Y aunque su silencio me asustó al principio, su valentía me sostiene ahora.
Esta es nuestra historia…
la verdadera, la imperfecta, la que duele y sana al mismo tiempo.
Y quiero compartirla, porque Naty merece que el mundo conozca la fuerza con la que vino💖.