30/04/2026
No es falta de ganas, es exceso de mundo
A veces, como mamás de niños con TDAH, nos toca caminar por una línea muy delgada. Por un lado, lidiamos con la etiqueta de la "pereza" escolar o el "es que no pone atención", y por el otro, vemos a un ser humano brillante, leal y con una capacidad de análisis que dejaría a cualquier adulto con la boca abierta.
Es agotador explicar que su mente no es floja, sino que va a una velocidad distinta. Que si no le apasiona la tarea, su cerebro simplemente no "prende", pero que si algo le interesa, te puede dar una cátedra digna de un experto.
Me identifico con las mamás que tienen en casa a un guerrero resiliente. Ese niño que es el primero en proteger a los suyos, que tiene una chispa y una gracia natural que nos saca la risa en medio del caos, y que tiene un corazón tan grande que no le cabe en el pecho.
A ti, mamá, que te han dicho que tu hijo "podría si quisiera": tú y yo sabemos que él puede mucho más de lo que el sistema espera. Sabemos que su inteligencia no se mide en una boleta, sino en su forma única de conectar los puntos, en su valentía para ser diferente y en esa lealtad que lo hace el mejor amigo y el mejor hijo.
No estás sola en las correderas, en los olvidos o en las batallas con los libros. Estamos criando mentes brillantes que están destinadas a cambiar las reglas del juego.
¡Ánimo a todas las que tenemos la fortuna de ser guías de estos rayos de luz! ✨