10/04/2026
ENERGÍA: Ante la caída en la producción de hidrocarburos y el aumento en la demanda energética, el gobierno federal de la presidenta Claudia Sheinbaum analiza retomar el uso de la fractura hidráulica, conocida como fracking, para incrementar la producción de gas natural en el país.
"Toda mi vida (...) si yo hablé en contra del fracking tradicional, pues cómo vamos a ir al fracking tradicional nosotros. Ese no. Son nuevas tecnologías de explotación, con menores impactos ambientales, que nos abren la posibilidad de utilizar ese gas", manifestó Sheinbaum al ser consultada si se busca la soberanía energética a cualquier costo para el país.
"Hay que estar abiertos a estas nuevas tecnologías para fortalecer la soberanía nacional", dijo argumentando que las nuevas técnicas "nos abren la posibilidad de que el agua sea reciclada, de que no se usen estos químicos tan potentes que son difíciles de reciclar".
Actualmente, México consume alrededor de 9,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Sin embargo, la demanda podría crecer hasta 10,800 millones de pies cúbicos diarios para 2030, de acuerdo con estimaciones del sector energético.
La producción nacional se mantiene rezagada, con apenas 2,300 millones de pies cúbicos diarios, lo que obliga a cubrir cerca del 75% del consumo mediante importaciones, principalmente desde Estados Unidos.
Como parte de la estrategia, se plantea elevar la producción a 5,871 millones de pies cúbicos diarios hacia 2030, lo que representaría un incremento de 155% respecto a los niveles actuales, aunque todavía por debajo de la demanda proyectada.
El fracking es una técnica utilizada para extraer gas y petróleo de formaciones rocosas mediante la inyección de agua, arena y químicos a alta presión, lo que permite fracturar la roca y liberar los hidrocarburos.
México cuenta con recursos prospectivos en yacimientos no convencionales estimados en 141.4 billones de pies cúbicos de gas natural, localizados principalmente en las cuencas de Burgos, Sabinas-Burro Picachos y Tampico-Misantla.
La posible reactivación de esta técnica, que durante años fue rechazada en el discurso político, abre un debate sobre seguridad energética, viabilidad económica y riesgos ambientales, especialmente por el uso intensivo de agua y el impacto en el subsuelo.
Hasta el momento, no se ha anunciado un calendario oficial ni proyectos específicos para implementar el fracking a gran escala en el país.