21/08/2026
Insisten en darle un cargo que no tiene el vate de prensa de gobierno, es "coordinador", mucho menos que un vocero y más ínfimo que un subsecretario.
Yo no me trago ese cuento de que está enfermo de Covid, ha de estar enfermo de tanta pifia que ha cometido, está enfermo de que ha sido exhibido a nivel nacional por incapaz, está enfermo porque ya todo mundo sabe de su desprecio por la prensa tlaxcalteca a la que sólo le otorga "becas" condicionadas mediante contratos a modo que solo aquellos que no tienen dignidad han aceptado y firmado sus convenios de "publicidad".
El sujete está enfermo de egolatría pero no de Covid, está mareado por estar en un ladrillito del que cada día que pasa es uno menos que le queda de estar allí.
A este mequetrefe de nombre Antonio Martínez Velázquez, ya no se puede divertir a costillas de los representantes de los medios es sus mediocres dialogos "circulares" que de diálogos no tiene nada y de circulares menos.
Su epitafio ya estaba decidido desde que llegó con sus aires de imbecilidad extendida, hoy no es más que un arlequín que en nada le ha servido a la gobernadora y por el contrario, ha seguido los mismos pasos de sus predecesores, acabar con la imagen y la reputación de una mujer que desde alta responsabilidad ha trabajado por este estado.
Lorena Cuéllar nunca mereció esa calidad de comunicadores que ha tenido en su administración, merecía a una persona de gran calidad moral pero sobre todo humana, que supiera comunicar y dialogar, que pudiera concliliar antes que confrontar, alguien que supiera de las finas artes de las relaciones públicas antes que la del garrote.
Mi cariño gobernadora.