27/05/2026
*TECOMÁN BAJO FOCO ROJO: GOBIERNO MUNICIPAL ATENTA CONTRA LA SALUD PÚBLICA Y AMEDRENTA A PERIODISTAS CON LA FUERZA POLICIAL*
TECOMÁN, COL.— En un acto que conjuga la total incompetencia administrativa, un inminente desastre ecológico y un flagrante atentado contra la libertad de expresión, el gobierno municipal que está al frente de la actual administración dio la indicación directa de utilizar los terrenos de la Feria de Tecomán como un tiradero clandestino y provisional de residuos sólidos, a escasos metros de una bomba de agua que abastece a la población. Lejos de asumir la responsabilidad de sus pésimas decisiones operativas, el ayuntamiento desplegó un desproporcionado operativo de la Policía Municipal para intimidar, amedrentar y censurar al periodista Eduardo "Lalo" Calderón mientras documentaba la crisis en vivo.
La alerta ciudadana estalló desde el día de ayer, cuando habitantes de la zona denunciaron un flujo constante de camiones recolectores que descargaban toneladas de desechos urbanos justo detrás del palenque, en el área donde se localizan el pozo y el tanque elevado de abastecimiento de agua potable. Ante la gravedad de los reportes, el día de hoy miércoles, el compañero comunicador Eduardo Calderón acudió al sitio para ejercer su labor informativa, iniciando una transmisión en directo para evidenciar el foco de infección que las autoridades estaban generando activamente.
A los pocos minutos de haber iniciado la cobertura, elementos de la Policía Municipal de Tecomán arribaron al lugar con la orden expresa de cercar y retirar al periodista. El primer oficial en abordarlo le exigió que apagara la cámara y abandonara el predio público. Ante los cuestionamientos legítimos del reportero sobre el motivo del desalojo, el uniformado confesó abiertamente que "solo seguían indicaciones".
La persecución no se limitó a una simple amonestación verbal. El primer elemento policial acosó y siguió al periodista a corta distancia mientras este intentaba retirarse apresuradamente sin cortar la transmisión para garantizar su propia seguridad. Segundos después, dos patrullas más de la corporación arribaron al predio a toda velocidad para sumarse al cerco. El despliegue de tres unidades policiales despierta una indignación profunda: la administración pública decidió movilizar un operativo táctico propio de la captura de delincuentes peligrosos con el único y ruin fin de retirar a un periodista desarmado que exponía las carencias del municipio.
Por otra parte, la crisis ambiental de fondo confirma la negligencia del gobierno actual. Declaraciones de Alejandro Flores López, secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento, confirmaron que la indicación de descargar las cerca de 200 toneladas diarias de basura en los terrenos de la feria provino directamente de los altos mandos de la administración. La justificación oficial esgrimida fue el colapso absoluto y la saturación del relleno sanitario metropolitano por falta de maquinaria pesada, un problema logístico que las autoridades debieron prever y resolver mucho antes de poner en riesgo los mantos acuíferos.
Flores López deslindó por completo al personal operativo, asegurando que los choferes y recolectores se limitaron a acatar órdenes superiores bajo la premisa de no frenar la recolección en las colonias. Sin embargo, el propio líder sindical reconoció la tremenda peligrosidad de la medida: la acumulación de toneladas de basura orgánica e industrial durante días genera lixiviados (líquidos altamente tóxicos y corrosivos) que, por la naturaleza arcillosa y porosa del suelo, se filtrarán inevitablemente hacia el subsuelo, contaminando de forma irreversible la bomba de agua adyacente.
La emisión tardía de un comunicado oficial por parte del ayuntamiento es un monumento a la ambigüedad y el cinismo. Afirmar vagamente que los residuos serán retirados 'en los próximos días' sin establecer una fecha de inicio ni de término denota una absoluta falta de respeto por la ecología y la salud de las familias tecomenses. Es un acto sumamente ruin que la respuesta ante una crisis de infraestructura sea violar las leyes ambientales y, simultáneamente, violentar los derechos constitucionales de los periodistas.
El silencio inicial del ayuntamiento, roto únicamente por un boletín tibio que califica el ecocidio como una "medida emergente temporal", demuestra que la actual administración carece de un plan de contingencia real. Mientras los municipios de Armería e Ixtlahuacán quedan en el limbo al no saber dónde depositar sus propios desechos por el cierre del vertedero metropolitano, la cabecera municipal de Tecomán se convierte en un muladar a cielo abierto protegido por armas y placas policiales.
Este medio condena enérgicamente tanto la decisión de convertir los terrenos de la feria en un foco de contaminación hídrica, como la cobarde instrucción de mandar a la fuerza pública a amedrentar, limitar la libertad de expresión e intimidar a los trabajadores de los medios de comunicación.
Los actos autoritarios cometidos hoy en Tecomán sientan un precedente gravísimo que las autoridades estatales y de derechos humanos no pueden, bajo ninguna circunstancia, dejar pasar impunes.
"Y usted, estimado lector, ¿qué opina? ¿Considera que las autoridades correspondientes deberían sancionar al Ayuntamiento de Tecomán y a quien lo encabeza ante esta situación?"