04/09/2026
Monreal admite presión en las finanzas: ¿quién terminará pagando el faltante?
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados reconoce que el Gobierno enfrenta un problema de ingresos frente al nivel de gasto. Hacienda deberá presentar la fórmula para cuadrar las cuentas, pero la pregunta incómoda es inevitable: ¿el ajuste terminará golpeando el bolsillo de los ciudadanos?
México enfrenta una presión creciente en sus finanzas públicas y esta vez la admisión proviene del propio coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal.
A unos días de que el Gobierno federal presente el Paquete Económico 2027, Monreal reconoció que existe un problema de ingresos derivado de la presión entre lo que recauda la Federación y lo que necesita gastar.
El legislador aseguró que será la Secretaría de Hacienda la encargada de presentar los mecanismos para atender esta situación y sostuvo que no se pretende generar cargas tributarias que afecten de manera desproporcionada a las familias.
Pero precisamente ahí aparece la pregunta que el Gobierno tendrá que responder con números, no con discursos:
Si los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades de gasto, ¿de dónde saldrá el dinero que falta?
Porque una cosa es decir que no habrá nuevos impuestos y otra muy distinta es explicar cómo se cerrará el boquete entre ingresos y egresos.
Los datos disponibles muestran que entre enero y julio de 2026 los ingresos presupuestarios fueron alrededor de 170 mil millones de pesos inferiores a lo previsto. La recaudación tributaria, además, prácticamente no presentó crecimiento real respecto al año anterior.
Al mismo tiempo, el déficit presupuestario y las presiones sobre las finanzas públicas siguen colocando al Gobierno ante una disyuntiva cada vez más complicada: recaudar más, gastar menos, endeudarse o encontrar nuevas fuentes de ingresos.
Y cualquiera de esas alternativas tiene consecuencias.
Monreal rechazó que exista actualmente una propuesta formal del Ejecutivo para aumentar el IEPS a la ce***za o a alimentos con exceso de sodio. También insistió en que debe cuidarse el bolsillo de las familias.
Sin embargo, sus propias declaraciones dejan sobre la mesa un dato que no puede pasar desapercibido: el problema de ingresos existe.
El Gobierno necesita recursos para financiar programas sociales, infraestructura, pensiones, servicios públicos y sus demás compromisos presupuestarios. Pero si la recaudación no crece al ritmo de las necesidades de gasto, tarde o temprano habrá que tomar decisiones.
Y ahí está el verdadero debate.
¿El Gobierno reducirá gasto? ¿Recortará programas o proyectos? ¿Combatirá con mayor eficacia la evasión fiscal? ¿Aumentará la deuda? ¿Buscará cobrar más impuestos indirectamente? ¿O trasladará parte de la presión a los consumidores mediante modificaciones fiscales?
La presidenta Claudia Sheinbaum ya ha adelantado que el combate a la evasión fiscal será una de las vías para fortalecer los ingresos, mientras también se analiza mejorar la trazabilidad del IEPS de combustibles para combatir el llamado huachicol fiscal.
Pero combatir la evasión no es lo mismo que resolver de fondo el desequilibrio entre ingresos y gasto.
Por eso, el próximo 8 de septiembre, cuando Hacienda entregue el Paquete Económico 2027 al Congreso, no solamente habrá que revisar cuánto pretende recaudar el Gobierno.
Habrá que revisar cómo pretende hacerlo, cuánto pretende gastar, cuánto pretende endeudarse y, sobre todo, quién terminará pagando la diferencia.
Porque si el Gobierno reconoce que “tenemos un problema de ingresos”, la ciudadanía tiene derecho a conocer la otra mitad de la historia:
¿Cuál será el costo de resolverlo y sobre quién recaerá?
El discurso oficial habla de cuidar el bolsillo de las familias.
Ahora toca demostrarlo con el presupuesto.