13/05/2026
Hoy hace un año que partiste de mi lado físicamente, mi hermosa Rita.Y aunque ya no puedo abrazarte como antes, sigo sintiéndote en cada rincón de nuestra vida, en cada recuerdo, en cada pensamiento y en cada momento de nuestros días. Sé que sigues acompañándonos y que estás presente en nosotros: en tus hermanitas, en tus papás y en todo el amor que dejaste aquí.
Sé que ves nuestros días difíciles, nuestras lágrimas y esos momentos donde tu ausencia pesa más que nunca. Y aunque me imagino que no te gusta vernos tristes, también creo que entiendes lo difícil que es aprender a vivir sin tenerte a nuestro lado como antes.
Tengo la seguridad de que ahora estás bien, que ya no existe el dolor y que eres libre, feliz y eterna. Y aunque eso me rompe el corazón, también me da paz pensar que ahora puedes hacer todas esas cosas hermosas que merecías vivir. Porque tú, mi niña, mereces lo más bonito del universo.
No voy a decir que esto “está bien”, porque ninguna mamá está preparada para despedir a su hija. Pero dentro de este dolor tan grande, encuentro un poco de consuelo al saber que ya no sufres, y que tu luz sigue brillando más fuerte que nunca.
Todos los días agradezco haber tenido la dicha y la oportunidad de ser tu mamá. Te amo con toda mi alma y así va a ser por siempre. Tú y yo somos mucho más que un diagnóstico, mucho más que madre e hija… tú y yo somos para siempre.
Hace un año el cielo ganó un ángel, pero nosotros ganamos el privilegio de amarte para toda la eternidad.Y mientras yo viva, tu nombre seguirá siendo pronunciado con amor, tu historia seguirá siendo contada y tu recuerdo jamás se apagará.
Te amo infinitamente, mi Rita. 🤍✨