03/11/2025
LA MUERTE DE CARLOS MANZO ES EL PUNTO DE QUIEBRE PARA EL RÉGIMEN "INQUEBRANTABLE".
Yo era de los que creía que a Carlos Manzo no le iban a hacer nada nunca, es decir; pensaba que a aquel alcalde de Uruapan Michoacán que exigía el apoyo del gobierno para combatir la delincuencia, sería ignorado por el régimen a más no poder, mientras la presidenta seguiría minimizando los casos de violencia mostrando una y otra vez sus estadísticas maquilladas y sus falsas cifras de aprobación. Carlos Manzo sería visto eternamente por el régimen (y sus seguidores) como "aquel presidente que no recibe el apoyo de la federación por tratar de revivir una estrategia "arcaica" y "poco efectiva", como la guerra contra el narco", en base a las declaraciones de la presidenta sobre esa supuesta "estrategia soberana" que según le está dando buenos resultados.
El sábado 1 de noviembre, mientras me dirigía a casa, leí una publicación que decía "acaban de atentar en contra de Carlos Manzo" y lo primero que pensé fue que sólo se trataba de un ataque fallido, en el que el alcalde sólo saldría herido y nada más, como una especie de "advertencia" (de algún grupo criminal). Al llegar a casa, leí en X las palabras que me helaron la sangre y me tuvieron boquiabierto por más de 1 minuto: "se confirma la muerte del alcalde de Uruapan". Aquí fue cuando me di cuenta que esto, más allá de salirse de control, sería el punto de quiebre para que los ciudadanos empezaran una rebelión, no en contra del crimen organizado, sino del régimen que diario pregona un supuesto "combate a la delincuencia" que más allá de dar resultados, le ha dado mayor poder a los cárteles.
Carlos Manzo era el héroe de aquel sector de la ciudadanía que no se deja guiar por los colores de partidos, pues ya están hartos de una delincuencia sembrada por el viejo régimen tricolor e impulsado por el actual régimen guinda que les prometió acabar con la inseguridad sin necesidad de usar la fuerza. Y aunque Manzo sólo estaba viendo por el bien del municipio que gobernaba, gran parte del país estaba de acuerdo con su estrategia letal y sin compasión por los criminales, la cual (de haberse logrado en Uruapan bajo su liderato) se expandiría en el resto de Michoacán y finalmente, en todo el territorio mexicano.
El movimiento de Manzo estaba viralizándose tan rápido y tan fuerte, que no sólo lo estaba convirtiendo en un candidato de gran peso por la gubernatura de Michoacán y hasta por la presidencia del país; también estaba logrando que el discurso de "abrazos, no balazos" perdiera fuerza, y por eso no al régimen no le quedó de otra más que silenciar a aquel portavoz que no veía por sus intereses, sino por la seguridad de sus ciudadanos. Aquel presidente que (en su momento) militó con el partido del actual régimen, ahora era visto como "traidor" por dar resultados contundentes en un municipio que estaba en crisis cuando lo recibió.
Hoy, lejos de apagar el fuego, lo avivaron aún más. Muchos creen que la muerte de Carlos Manzo quedará como un caso aislado (tal y como ha sucedido cuando han matado a otros funcionarios públicos) pero no es así. El pueblo está tan harto que ahora ellos se encargarán de mantener viva la llama del denominado y todo apunta a que ya no será sólo a nivel municipal ni estatal, sino nacional.
El régimen está temeroso, especialmente porque ni sus cifras maquilladas, ni sus "colosales" obras, ni sus apoyos económicos seguirán engañando a la gente. La ciudadanía ya está harta de vivir en un México donde, si eres bueno, te matan; y si eres malo, te aplauden. La ciudadanía ya está harta de tanta corrupción e inseguridad que este régimen autonombrado como "la esperanza de México" prometió desde hace 7 años que "se iban a terminar con su gobierno" y al contrario, tomaron tanta fuerza que hasta gobiernan entidades enteras.
Más allá de un "efecto dominó", ahora se está generando un "efecto bola de nieve" que se convertirá en una avalancha en contra el régimen morenista. Los escándalos de corrupción, la alza descarada de impuestos y la minimización de tragedias que cobran víctimas, se están convirtiendo en carne de cañón para derrocar a este gobierno que encima da de baja a quienes no están de acuerdo con su supuesta "transformación"; llámense periodistas, llámense activistas, llámense funcionarios o incluso presidentes.
(Esto es una opinión personal).