Hola, soy Juan Pablo Arenivar Martínez (A.K.A Wasapraka)
Soy un escritor fanático de las buenas historias, Enfermero Técnico Auxiliar, Ingeniero en Desarrollo e Innovación Empresarial, y desde hace 7 años, Periodista
Un 10 de Diciembre de hace 30 años nacía en el seguro de San Luis Río Colorado. Hijo de una familia carpintera, mi padre, mi tío y mi abuelo, así como la familia Arenivar provenient
es de Chihuahua, sostuvieron a sus familias con este oficio
Para entender por qué hago lo que hago, deben saber que me crie con las historias familiares, las de mi abuelo contando sus aventuras a carcajadas, y las de mi padre cuando llegaba cansado de trabajar y lo esperábamos para cenar en la mesa, como una familia unida, muchas de esas historias eran de lucha, para salir adelante, lucha por alguna travesura junto a mi tío, o luchas por honor contra los gobiernos represores de aquel entonces, esas historias despertaron un hambre enorme en mí por tener mis propias historias, por ser un abuelo como mi abuelo, y un padre como mi padre, y un día sin aviso, la historia me había alcanzado
Como enfermero en Hermosillo viví historias cercanas a la muerte y a la vida, en las mañanas trabajando con pacientes terminales y en las tardes haciendo mi servicio en el hospital materno infantil, recibiendo vidas nuevas en la sala de partos, tantas historias y tanta crudeza, pero nada se compararía al periodismo, cuando regresé a mi ciudad encontré mi pasión en un oficio, contar historias verdaderas, pero me daría cuenta de la clase de personas que nos gobiernan, una clase de personas que le temen tanto a la verdad que están dispuestos a lo que sea para silenciarla, no contaban con que me criaron a base de ceviche e historias de lucha como para huir de las mías, recorrí mi estado para gritar lo que otros callaban, y por primera vez en mi vida me encontré más cerca de la vida y de la muerte que cuando era enfermero
¿Pero cómo carajo pasas de eso a la política? Bueno, en los últimos 7 años de mi vida, he recorrido mi ciudad, he visto el deterioro en cada aspecto, el abandono y el sufrimiento de las familias, desde las madres buscadoras hasta las hijas buscadoras, desde el campesino hasta la ama de casa, TODOS TIENEN MIEDO. Si por mí fuera, seguiría en mis propios proyectos como periodista, pero si viven en San Luis Río Colorado sabrán que actualmente una familia mafiosa se apoderó del ayuntamiento, con guaruras armados se enriquecieron mientras nosotros vivimos entre balaceras y malos servicios, si les parece exagerado los invito una semana para que entiendan esta lucha, mi pueblo no necesita un periodista en mí, necesita un guerrero, ese que ha enfrentado durante años a políticos corruptos como estos, alguien con el valor de enfrentar a quienes ensangrentaron la ciudad mientras se otorgaban contratos millonarios entre ellos, y que ahora pretenden, por medio de la violencia, el miedo y las tranzas, mantenerse en el poder
Yo no busco una aspiración política en esto, busco el nacimiento de un movimiento social, porque cuando acaben las campañas ellos se quedarán luchando por recuperar el poder al que se volvieron adictos, por eso ALGUIEN TIENE QUE LUCHAR, y ese alguien somos nosotros, solo tengo que hacer que mi ciudad despierte, vamos a luchar para recuperar nuestro hogar porque preferimos morir de pie que seguir arrodillados
Es por eso que ahora soy candidato a la diputación local por el primer distrito de mi ciudad, fue la Coalición Fuerza y Corazón por México la que me dio la oportunidad de contender contra el mismo presidente municipal que ahora busca fuero como diputado local, y créeme, esta es la única forma que tengo para hacerle frente. Por ahora, logramos invertir las cosas, en lugar de que los partidos políticos nos usen a los ciudadanos para llegar al poder, ahora somos los ciudadanos los que estamos usando a los partidos para representarnos, lo haremos nosotros mismos y cambiaremos las cosas desde adentro, lo dicho, un movimiento social, este momento es determinante para mi pueblo, porque no soportará 3 años más de los mismos, ni a otro diputado que solo represente a un político y no a su pueblo, necesitamos a alguien con el valor de luchar para defender al pueblo y con la suficiente inteligencia para entender lo que está pasando: Lucha conmigo, y te prometo, que yo haré que valga la pena