06/10/2026
En los claros domingos de mi pueblo es costumbre que en la plaza descubran las gentiles cabezas las muchachas, y sus ojos reflejan dulcemente y la banda del kiosco toca algunas piezas.
Y al caer sobre el pueblo la noche ensoñadora, los novios se miran con la mejor mirada y la orquesta en sus flautas y violín atesora mil sonidos románticos en la noche enfiestada.
Los días de guardar en los pueblos provincianos regalan al visitante gratos amaneceres en que frescos los rostros.
camino de la iglesia van las muchachas aprisa; que en los días festivos, entre aquellas mujeres no hay una cara hermosa que se quede sin misa.
Lopez Velarde