07/11/2025
FUERTE, PERO CIERTO
Dicen que el tiempo pone a cada quien en su lugar… pero la vida tiene sus propias formas de mostrarte quién es quién.
A la pareja la conoces en el divorcio: cuando el amor se acaba y empieza la guerra por ver quién puede hacer más daño. Ahí se ve si te amaban de verdad o si solo te necesitaban.
A los hermanos los conoces en la herencia: cuando el dinero entra en juego, el cariño se hace chiquito y la ambición se vuelve grande. Ahí se descubre quién te veía como familia y quién solo te veía como competencia.
A los hijos los conoces en la vejez: cuando ya no tienes fuerzas, cuando ya diste todo y solo te queda esperar a ver quién se acuerda de ti sin que necesites pedirlo.
Y a los amigos… los conoces en las dificultades, cuando ya no hay fiestas, cuando ya no puedes dar, cuando lo único que te queda es el silencio y el dolor, cuándo caíste a la cárcel o bien en un hospital, quién se queda sin que tengas que pedirle que lo haga.
La vida no se equivoca: tarde o temprano te muestra el verdadero rostro de cada quien.
Por eso, no te amargues cuando alguien te falle…
agradece, porque te quitó la venda de los ojos.