05/11/2025
BUITRES “MADE IN USA” VUELAN SOBRE CLAUDIA
por Carlos Manuel González Muñoz
Tanto el as*****to como la indignación popular por el crimen de Carlos Manzo están siendo utilizados y dirigidos ambos por manos invisibles hacia objetivos políticos que van mucho más allá que la manifestación justificada de coraje y dolor.
Desde la clandestinidad se está convocando a sospechosas marchas de protesta, actos cuya demanda central sus organizadores ocultos quieren que sea la renuncia de la Presidenta Claudia Sheinbaum, a quien desde el anonimato y sin prueba alguna acusan de ser la culpable del as*****to del alcalde.
En cuestión de días el dolor e indignación por el crimen de Carlos Manzo pasó a convertirse en un acontecimiento político, abiertamente partidista.
Quienes están lucrando políticamente con la muerte del acalde son manos anónimas como las que ejecutaron el crimen pero además son cobardes, porque ocultan su identidad y esconden sus rostros, mueven sus piezas a control remoto, a diferencia del alcalde asesinado que siempre dio la cara y enfrentó directamente y con valentía a sus detractores.
Las y los mexicanos estamos viviendo una inédita y agresiva campaña mediática cuyo fin es utilizar descaradamente el as*****to de un líder carismático para golpear a la titular del gobierno Federal, al Estado mexicano y a sus gobernantes actuales, un golpeteo político incluso peor que el dirigido en su momento en contra de AMLO.
¿Por qué ahora?
Esta costosa campaña impregnada de odio y violencia clasista abarca a toda la televisión comercial, fundamentalmente a TV Azteca; a la prensa y a la radio comerciales en los 32 estados de la República, a las redes sociales, a cientos de periodistas y comentaristas que en las 32 capitales estatales y en los 2 mil 478 municipios del país, transmiten y reproducen a través de diversas vías, las 24 horas del día, propaganda que tiene todas las características de ser parte de una estrategia con patente extranjera, cuyo propósito evidente es desestabilizar al gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, someterlo a las exigencias que las grandes empresas y corporaciones financieras de EU están ejerciendo sobre el gobierno mexicano ante la proximidad de las negociaciones por un nuevo tratado comercial entre EU, Canadá y nuestro país.
Es una estrategia que corre en dos pistas, una interna y otra foránea.
Quienes operan dentro del país dicha campaña en contra de la Presidenta son personajes reconocidos públicamente por su entreguismo al gobierno de los EU, actores políticos que ahora se escudan en la figura de Carlos Manzo como antes lo hicieron con la defensa hipócrita del INE, del vetusto y corrupto Poder Judicial, protectores ocasionales de feministas, de niños y niñas, etcétera.
Personajes como Ricardo Salinas Pliego, “Alito” Moreno, Lilly Téllez, Xóchitl Gálvez, Jorge Romero, por sólo mencionar a los más famosos vende patrias, son marionetas manejadas a distancia porque los verdaderos dueños del teatro y diseñadores de la estrategia cuya meta es golpear a la Presidenta, debilitar al Estado mexicano, están domiciliados en Washington.
A pedido del imperio y con el pretexto del atentado en Uruapan se está castigando a Claudia Sheinbaum y al pueblo mexicano por las recientes reformas al Poder Judicial, porque ahora a los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia los elige el pueblo mexicano y no una minoría.
Desde el extranjero se está desestabilizando al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo por impedir, como lo hizo AMLO, el libre tránsito y operación de la DEA y demás agencias de espionaje estadounidenses en el territorio del país. Por haberse atrevido a rescatar el petróleo y a la electricidad de manos privadas, en fin, hasta por retirarle a Calica su patente para destruir playas y cenotes en Quintana Roo.
El imperio y sus achichincles mexicanos repudian desde la perspectiva capitalista las reformas constitucionales que fortalecen y colocan al Estado y a la sociedad mexicana por encima de los intereses del capital privado, empeñados en que a Palacio Nacional regresen dóciles y sumisos gobernantes dispuestos a echar abajo las reformas realizadas por los gobiernos de morena.
Ese es su propósito real y no la solidaridad con el alcalde acribillado a quemarropa.
Ahora le apuestan a que la justificada indignación por el crimen de Carlos Manzo sea el escenario apropiado para extender y profundizar un descontento social, llevar a cabo un experimento de levantamiento popular que en un futuro no muy lejano pueda crecer y derrocar con violencia al actual gobierno.
No estamos exagerando.
Washington no perdona la afrenta a su poder imperial infringida por los gobiernos de morena, y se niega a aceptar que un país como México esté rompiendo con los lazos de dependencia y sumisión que comenzaron a tejerse entre ambas naciones desde 1847, cuando el naciente imperio estadounidense nos arrebató más de la mitad del territorio.
Buitres con acento extranjero, desesperados por frenar a un México que está convirtiéndose en ejemplo de dignidad y democracia a nivel mundial, dispuestos a debilitar a una Presidenta y a un gobierno a los que pueblos de otras latitudes observan con respeto e interés.
Los títeres sólo son personajes menores, actores secundarios.
En cambio actores políticos como Jamieson Greer, representante de Comercio de EU, ante un foro en el New York Economic Club, el pasado mes de septiembre, fue claro al advertir que ese país no está dispuesto a firmar un tratado con su vecino del sur “hasta que la parte mexicana cumpla con los requisitos que Washington asegura están en el acuerdo comercial actual en los rubros de energía, telecomunicaciones, agricultura y otros”.
El coronel retirado del ejército estadounidense, Craig Deere, entrevistado por el diario mexicano La Jornada, presente en ese foro, advirtió también que las negociaciones sobre el tratado comercial “No se limitarán sólo a asuntos económicos. Vamos a hablar de la reforma del sector judicial, de temas electorales, como también de seguridad. Todo es parte del paquete”.
Apenas el día de ayer el gobierno de EU recibió más de mil comentarios y sugerencias de empresas multinacionales, cámaras empresariales y granjeros estadounidenses, que buscan influir en las negociaciones para renovar el T-MEC, entre los que destacan los siguientes puntos:
Las empresas automotrices están solicitando mayores esfuerzos a México para evitar que empresas chinas usen al país como trampolín de entrada al mercado estadounidense.
La Cámara de Comercio de los Estados Unidos y la asociación empresarial Business Roundtable, solicitan que México modifique leyes que dan prioridad a empresas energéticas públicas sobre las privadas, advirtiendo además que las reformas al poder judicial en México dañan la confianza de los inversionistas.
Por su parte la Asociación Nacional de Cultivadores de Maíz pide al gobierno de Trump que deje claro a México que no puede promulgar leyes ni tampoco aplicar políticas públicas, tomar acciones que prohíban o limiten el comercio del grano por razones culturales o económicas, en alusión directa a la prohibición del gobierno mexicano a la importación de maíz transgénico.
¡Hasta existe alguien que por ahí solicita que en la revisión del T-MEC, se prohíba la cooperación médica entre México y Cuba!
Como puede verse estos actores son los buitres mayores, los verdaderos beneficiarios detrás de la campaña mediática que busca debilitar al gobierno de Claudia Sheinbaum.
Quienes estén dispuestos a atender la invitación del tío Sam y del tío Richi para salir a la calle, y a gritos pedir la renuncia de Caudia Sheinbaum, ahora ya saben que no estarán apoyando una causa noble sino abriendo la puerta a un imperio empeñado en ver cumplidos sus propósitos golpistas.
Dí no a la provocación “made in USA”, rechaza ser manipulado, manipulada, convertirte en una marioneta más.
BUITRES “MADE IN USA” VUELAN SOBRE CLAUDIA
por Carlos Manuel González Muñoz
Tanto el as*****to como la indignación popular por el crimen de Carlos Manzo están siendo utilizados y dirigidos ambos por manos invisibles hacia objetivos políticos que van mucho más allá que la manifestación justificada de coraje y dolor.
Desde la clandestinidad se está convocando a sospechosas marchas de protesta, actos cuya demanda central sus organizadores ocultos quieren que sea la renuncia de la Presidenta Claudia Sheinbaum, a quien desde el anonimato y sin prueba alguna acusan de ser la culpable del as*****to del alcalde.
En cuestión de días el dolor e indignación por el crimen de Carlos Manzo pasó a convertirse en un acontecimiento político, abiertamente partidista.
Quienes están lucrando políticamente con la muerte del acalde son manos anónimas como las que ejecutaron el crimen pero además son cobardes, porque ocultan su identidad y esconden sus rostros, mueven sus piezas a control remoto, a diferencia del alcalde asesinado que siempre dio la cara y enfrentó directamente y con valentía a sus detractores.
Las y los mexicanos estamos viviendo una inédita y agresiva campaña mediática cuyo fin es utilizar descaradamente el as*****to de un líder carismático para golpear a la titular del gobierno Federal, al Estado mexicano y a sus gobernantes actuales, un golpeteo político incluso peor que el dirigido en su momento en contra de AMLO.
¿Por qué ahora?
Esta costosa campaña impregnada de odio y violencia clasista abarca a toda la televisión comercial, fundamentalmente a TV Azteca; a la prensa y a la radio comerciales en los 32 estados de la República, a las redes sociales, a cientos de periodistas y comentaristas que en las 32 capitales estatales y en los 2 mil 478 municipios del país, transmiten y reproducen a través de diversas vías, las 24 horas del día, propaganda que tiene todas las características de ser parte de una estrategia con patente extranjera, cuyo propósito evidente es desestabilizar al gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, someterlo a las exigencias que las grandes empresas y corporaciones financieras de EU están ejerciendo sobre el gobierno mexicano ante la proximidad de las negociaciones por un nuevo tratado comercial entre EU, Canadá y nuestro país.
Es una estrategia que corre en dos pistas, una interna y otra foránea.
Quienes operan dentro del país dicha campaña en contra de la Presidenta son personajes reconocidos públicamente por su entreguismo al gobierno de los EU, actores políticos que ahora se escudan en la figura de Carlos Manzo como antes lo hicieron con la defensa hipócrita del INE, del vetusto y corrupto Poder Judicial, protectores ocasionales de feministas, de niños y niñas, etcétera.
Personajes como Ricardo Salinas Pliego, “Alito” Moreno, Lilly Téllez, Xóchitl Gálvez, Jorge Romero, por sólo mencionar a los más famosos vende patrias, son marionetas manejadas a distancia porque los verdaderos dueños del teatro y diseñadores de la estrategia cuya meta es golpear a la Presidenta, debilitar al Estado mexicano, están domiciliados en Washington.
A pedido del imperio y con el pretexto del atentado en Uruapan se está castigando a Claudia Sheinbaum y al pueblo mexicano por las recientes reformas al Poder Judicial, porque ahora a los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia los elige el pueblo mexicano y no una minoría.
Desde el extranjero se está desestabilizando al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo por impedir, como lo hizo AMLO, el libre tránsito y operación de la DEA y demás agencias de espionaje estadounidenses en el territorio del país. Por haberse atrevido a rescatar el petróleo y a la electricidad de manos privadas, en fin, hasta por retirarle a Calica su patente para destruir playas y cenotes en Quintana Roo.
El imperio y sus achichincles mexicanos repudian desde la perspectiva capitalista las reformas constitucionales que fortalecen y colocan al Estado y a la sociedad mexicana por encima de los intereses del capital privado, empeñados en que a Palacio Nacional regresen dóciles y sumisos gobernantes dispuestos a echar abajo las reformas realizadas por los gobiernos de morena.
Ese es su propósito real y no la solidaridad con el alcalde acribillado a quemarropa.
Ahora le apuestan a que la justificada indignación por el crimen de Carlos Manzo sea el escenario apropiado para extender y profundizar un descontento social, llevar a cabo un experimento de levantamiento popular que en un futuro no muy lejano pueda crecer y derrocar con violencia al actual gobierno.
No estamos exagerando.
Washington no perdona la afrenta a su poder imperial infringida por los gobiernos de morena, y se niega a aceptar que un país como México esté rompiendo con los lazos de dependencia y sumisión que comenzaron a tejerse entre ambas naciones desde 1847, cuando el naciente imperio estadounidense nos arrebató más de la mitad del territorio.
Buitres con acento extranjero, desesperados por frenar a un México que está convirtiéndose en ejemplo de dignidad y democracia a nivel mundial, dispuestos a debilitar a una Presidenta y a un gobierno a los que pueblos de otras latitudes observan con respeto e interés.
Los títeres sólo son personajes menores, actores secundarios.
En cambio actores políticos como Jamieson Greer, representante de Comercio de EU, ante un foro en el New York Economic Club, el pasado mes de septiembre, fue claro al advertir que ese país no está dispuesto a firmar un tratado con su vecino del sur “hasta que la parte mexicana cumpla con los requisitos que Washington asegura están en el acuerdo comercial actual en los rubros de energía, telecomunicaciones, agricultura y otros”.
El coronel retirado del ejército estadounidense, Craig Deere, entrevistado por el diario mexicano La Jornada, presente en ese foro, advirtió también que las negociaciones sobre el tratado comercial “No se limitarán sólo a asuntos económicos. Vamos a hablar de la reforma del sector judicial, de temas electorales, como también de seguridad. Todo es parte del paquete”.
Apenas el día de ayer el gobierno de EU recibió más de mil comentarios y sugerencias de empresas multinacionales, cámaras empresariales y granjeros estadounidenses, que buscan influir en las negociaciones para renovar el T-MEC, entre los que destacan los siguientes puntos:
Las empresas automotrices están solicitando mayores esfuerzos a México para evitar que empresas chinas usen al país como trampolín de entrada al mercado estadounidense.
La Cámara de Comercio de los Estados Unidos y la asociación empresarial Business Roundtable, solicitan que México modifique leyes que dan prioridad a empresas energéticas públicas sobre las privadas, advirtiendo además que las reformas al poder judicial en México dañan la confianza de los inversionistas.
Por su parte la Asociación Nacional de Cultivadores de Maíz pide al gobierno de Trump que deje claro a México que no puede promulgar leyes ni tampoco aplicar políticas públicas, tomar acciones que prohíban o limiten el comercio del grano por razones culturales o económicas, en alusión directa a la prohibición del gobierno mexicano a la importación de maíz transgénico.
¡Hasta existe alguien que por ahí solicita que en la revisión del T-MEC, se prohíba la cooperación médica entre México y Cuba!
Como puede verse estos actores son los buitres mayores, los verdaderos beneficiarios detrás de la campaña mediática que busca debilitar al gobierno de Claudia Sheinbaum.
Quienes estén dispuestos a atender la invitación del tío Sam y del tío Richi para salir a la calle, y a gritos pedir la renuncia de Caudia Sheinbaum, ahora ya saben que no estarán apoyando una causa noble sino abriendo la puerta a un imperio empeñado en ver cumplidos sus propósitos golpistas.
Dí no a la provocación “made in USA”, rechaza ser manipulado, manipulada, convertirte en una marioneta más.
BUITRES “MADE IN USA” VUELAN SOBRE CLAUDIA
por Carlos Manuel González Muñoz
Tanto el as*****to como la indignación popular por el crimen de Carlos Manzo están siendo utilizados y dirigidos ambos por manos invisibles hacia objetivos políticos que van mucho más allá que la manifestación justificada de coraje y dolor.
Desde la clandestinidad se está convocando a sospechosas marchas de protesta, actos cuya demanda central sus organizadores ocultos quieren que sea la renuncia de la Presidenta Claudia Sheinbaum, a quien desde el anonimato y sin prueba alguna acusan de ser la culpable del as*****to del alcalde.
En cuestión de días el dolor e indignación por el crimen de Carlos Manzo pasó a convertirse en un acontecimiento político, abiertamente partidista.
Quienes están lucrando políticamente con la muerte del acalde son manos anónimas como las que ejecutaron el crimen pero además son cobardes, porque ocultan su identidad y esconden sus rostros, mueven sus piezas a control remoto, a diferencia del alcalde asesinado que siempre dio la cara y enfrentó directamente y con valentía a sus detractores.
Las y los mexicanos estamos viviendo una inédita y agresiva campaña mediática cuyo fin es utilizar descaradamente el as*****to de un líder carismático para golpear a la titular del gobierno Federal, al Estado mexicano y a sus gobernantes actuales, un golpeteo político incluso peor que el dirigido en su momento en contra de AMLO.
¿Por qué ahora?
Esta costosa campaña impregnada de odio y violencia clasista abarca a toda la televisión comercial, fundamentalmente a TV Azteca; a la prensa y a la radio comerciales en los 32 estados de la República, a las redes sociales, a cientos de periodistas y comentaristas que en las 32 capitales estatales y en los 2 mil 478 municipios del país, transmiten y reproducen a través de diversas vías, las 24 horas del día, propaganda que tiene todas las características de ser parte de una estrategia con patente extranjera, cuyo propósito evidente es desestabilizar al gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, someterlo a las exigencias que las grandes empresas y corporaciones financieras de EU están ejerciendo sobre el gobierno mexicano ante la proximidad de las negociaciones por un nuevo tratado comercial entre EU, Canadá y nuestro país.
Es una estrategia que corre en dos pistas, una interna y otra foránea.
Quienes operan dentro del país dicha campaña en contra de la Presidenta son personajes reconocidos públicamente por su entreguismo al gobierno de los EU, actores políticos que ahora se escudan en la figura de Carlos Manzo como antes lo hicieron con la defensa hipócrita del INE, del vetusto y corrupto Poder Judicial, protectores ocasionales de feministas, de niños y niñas, etcétera.
Personajes como Ricardo Salinas Pliego, “Alito” Moreno, Lilly Téllez, Xóchitl Gálvez, Jorge Romero, por sólo mencionar a los más famosos vende patrias, son marionetas manejadas a distancia porque los verdaderos dueños del teatro y diseñadores de la estrategia cuya meta es golpear a la Presidenta, debilitar al Estado mexicano, están domiciliados en Washington.
A pedido del imperio y con el pretexto del atentado en Uruapan se está castigando a Claudia Sheinbaum y al pueblo mexicano por las recientes reformas al Poder Judicial, porque ahora a los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia los elige el pueblo mexicano y no una minoría.
Desde el extranjero se está desestabilizando al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo por impedir, como lo hizo AMLO, el libre tránsito y operación de la DEA y demás agencias de espionaje estadounidenses en el territorio del país. Por haberse atrevido a rescatar el petróleo y a la electricidad de manos privadas, en fin, hasta por retirarle a Calica su patente para destruir playas y cenotes en Quintana Roo.
El imperio y sus achichincles mexicanos repudian desde la perspectiva capitalista las reformas constitucionales que fortalecen y colocan al Estado y a la sociedad mexicana por encima de los intereses del capital privado, empeñados en que a Palacio Nacional regresen dóciles y sumisos gobernantes dispuestos a echar abajo las reformas realizadas por los gobiernos de morena.
Ese es su propósito real y no la solidaridad con el alcalde acribillado a quemarropa.
Ahora le apuestan a que la justificada indignación por el crimen de Carlos Manzo sea el escenario apropiado para extender y profundizar un descontento social, llevar a cabo un experimento de levantamiento popular que en un futuro no muy lejano pueda crecer y derrocar con violencia al actual gobierno.
No estamos exagerando.
Washington no perdona la afrenta a su poder imperial infringida por los gobiernos de morena, y se niega a aceptar que un país como México esté rompiendo con los lazos de dependencia y sumisión que comenzaron a tejerse entre ambas naciones desde 1847, cuando el naciente imperio estadounidense nos arrebató más de la mitad del territorio.
Buitres con acento extranjero, desesperados por frenar a un México que está convirtiéndose en ejemplo de dignidad y democracia a nivel mundial, dispuestos a debilitar a una Presidenta y a un gobierno a los que pueblos de otras latitudes observan con respeto e interés.
Los títeres sólo son personajes menores, actores secundarios.
En cambio actores políticos como Jamieson Greer, representante de Comercio de EU, ante un foro en el New York Economic Club, el pasado mes de septiembre, fue claro al advertir que ese país no está dispuesto a firmar un tratado con su vecino del sur “hasta que la parte mexicana cumpla con los requisitos que Washington asegura están en el acuerdo comercial actual en los rubros de energía, telecomunicaciones, agricultura y otros”.
El coronel retirado del ejército estadounidense, Craig Deere, entrevistado por el diario mexicano La Jornada, presente en ese foro, advirtió también que las negociaciones sobre el tratado comercial “No se limitarán sólo a asuntos económicos. Vamos a hablar de la reforma del sector judicial, de temas electorales, como también de seguridad. Todo es parte del paquete”.
Apenas el día de ayer el gobierno de EU recibió más de mil comentarios y sugerencias de empresas multinacionales, cámaras empresariales y granjeros estadounidenses, que buscan influir en las negociaciones para renovar el T-MEC, entre los que destacan los siguientes puntos:
Las empresas automotrices están solicitando mayores esfuerzos a México para evitar que empresas chinas usen al país como trampolín de entrada al mercado estadounidense.
La Cámara de Comercio de los Estados Unidos y la asociación empresarial Business Roundtable, solicitan que México modifique leyes que dan prioridad a empresas energéticas públicas sobre las privadas, advirtiendo además que las reformas al poder judicial en México dañan la confianza de los inversionistas.
Por su parte la Asociación Nacional de Cultivadores de Maíz pide al gobierno de Trump que deje claro a México que no puede promulgar leyes ni tampoco aplicar políticas públicas, tomar acciones que prohíban o limiten el comercio del grano por razones culturales o económicas, en alusión directa a la prohibición del gobierno mexicano a la importación de maíz transgénico.
¡Hasta existe alguien que por ahí solicita que en la revisión del T-MEC, se prohíba la cooperación médica entre México y Cuba!
Como puede verse estos actores son los buitres mayores, los verdaderos beneficiarios detrás de la campaña mediática que busca debilitar al gobierno de Claudia Sheinbaum.
Quienes estén dispuestos a atender la invitación del tío Sam y del tío Richi para salir a la calle, y a gritos pedir la renuncia de Caudia Sheinbaum, ahora ya saben que no estarán apoyando una causa noble sino abriendo la puerta a un imperio empeñado en ver cumplidos sus propósitos golpistas.
Dí no a la provocación “made in USA”, rechaza ser manipulado, manipulada, convertirte en una marioneta más.