14/11/2025
EDITORIAL — Magdalena de Kino: cifras oficiales que demuestran la incompetencia de un gobierno que presume
La propaganda municipal pinta panoramas de avance; los documentos oficiales de la administración actual (2024–2027) muestran otra cosa: partidas presupuestales, obras puntuales y comunicados, pero también huecos de ejecución, falta de detalle por colonia y respuestas insuficientes ante emergencias. Esa distancia entre lo prometido y lo entregado tiene nombres y números: existe presupuesto, pero no siempre hay beneficio ciudadano palpable.
Agua: hay recursos en papeles, pero el grifo sigue fallando
El Presupuesto de Egresos y las publicaciones oficiales de la administración que rigen 2024-2025 registran partidas dirigidas al Organismo Operador de Agua Potable (OOMAPAS) para este ejercicio. Sin embargo, el portal operativo del propio OOMAPAS del municipio muestra indicadores contradictorios en atención —por ejemplo, listados de órdenes de servicio y reportes públicos que, en secciones consultadas, registran cero en “órdenes atendidas” o inconsistencias en los reportes por colonia— lo que sugiere un desfase entre recurso asignado y servicio entregado a la población. Esta contradicción es especialmente grave cuando las colonias más vulnerables siguen reportando cortes, baja presión y falta de mantenimiento. 
Obras “estrella”: una calle pavimentada para la foto, ninguna respuesta por colonia
Los registros de planeación estatal y municipal indican la ejecución de una pavimentación importante en la vialidad Jesús García Corona (documentada en los proyectos de inversión registrados para este sexenio), un proyecto que la administración exhibe como logro visible. Pero los informes presupuestales y los anexos oficiales de la propia administración no contienen un desglose público claro que demuestre cobertura real para las colonias que siguen en el abandono (El Mezquite, Nuevo Magdalena, El Sasabe, El Polvorín, El Aterrizaje, Fátima, San Isidro). Es decir: una obra mediatizada, múltiples colonias olvidadas. 
Inundaciones y daños: la prueba de la falla preventiva
Durante la gestión en curso hubo episodios de lluvias fuertes que provocaron desbordamientos, cierre de vialidades y daños a viviendas, con movilización de albergues y apoyo estatal. La cobertura de estos sucesos documenta afectaciones y montos que dejan en evidencia la fragilidad de la infraestructura local y la falta de una estrategia municipal efectiva de mitigación y prevención. Que ocurra una afectación de ese tipo en este periodo —pese a partidas y programas anunciados— confirma una falla administrativa en priorización y planeación de riesgo. 
Protección Civil: dependencia de apoyos externos y carencia técnica local
Los reportes de respuesta a emergencias muestran que la intervención municipal depende en buena medida de apoyo estatal en eventos de magnitud. Los vecinos y comercios han señalado públicamente la falta de equipo y protocolos locales, y se registra en documentos y comunicados oficiales que muchas acciones de rescate y atención requirieron coordinación estatal. Esa dependencia revela que Protección Civil municipal no ha consolidado la capacidad técnica y operativa mínima que exige su papel. 
Transparencia: el Ayuntamiento publica documentos… pero oculta el detalle que importa
El portal documental del municipio (actas de cabildo, calendarios y archivos) está activo —lo que formalmente cumple la obligación de publicación—, pero varios anexos y PDF no muestran el desglose por colonia de inversiones ni permiten descargar con facilidad algunos archivos (descargas con error en los enlaces públicos). Además, los gastos de comunicación social y propaganda aparecen en los registros oficiales, lo que contrasta con la ausencia de informes de resultados por colonia para problemas básicos (agua, bacheo, alumbrado). Esa opacidad en el detalle hace que la retórica de “avances” no sea verificable hasta el último peso y hasta la última calle. 
Quejas sociales y vías formales: reclamos públicos sin sanción visible
Existen denuncias y quejas públicas ciudadanas (reuniones vecinales, comunicados y solicitudes) sobre hostigamiento en inspecciones, promesas de servicios de salud o traslados gratuitos que no se consolidaron y malos manejos percibidos en organismos. La vía formal para elevar quejas y denuncias está disponible (plataformas estatales para denuncias y la Contraloría), pero en los documentos públicos de la actual administración no aparece un seguimiento transparente que muestre sanciones, resoluciones o auditorías concluyentes que corrijan prácticas administrativas discutibles. Eso genera impunidad administrativa mientras la vida cotidiana de las colonias sigue deteriorándose. 
Conclusión
Si tomamos solo los documentos de la administración vigente —presupuestos, portales operativos, proyectos de obra e informes de afectación— la lectura es clara: hay recursos y anuncios, pero no hay evidencia pública de ejecución equitativa ni de rendición de cuentas que compruebe mejoras reales donde más se necesitan. El gobierno municipal exhibe obras mediatizadas y eventos, pero omite desgloses por colonia y no demuestra que los millones asignados se traduzcan en agua constante, calles transitables, seguridad efectiva o protección civil técnica.
Magdalena no necesita más spots ni más inauguraciones con foto. Necesita que los recursos que están en sus documentos oficiales lleguen a las colonias que siguen olvidadas. Y necesita, urgentemente, que la administración actual entregue al pueblo no sólo cifras en papel, sino resultados verificables en el terreno.