12/08/2026
EN LA TORMENTA
Así era el tío Gerardo. Cada vez que nos reuníamos en el rancho de la familia, comenzaba a contar las anécdotas que había acumulado durante su vida. Todos los sobrinos nos sentábamos a escucharlo.
Aquella tarde, sin embargo, no habló de sus andanzas. Nos contó una historia de terror ocurrida años atrás, durante una temporada de tormentas en la que varias personas desaparecieron sin dejar rastro.
Todo comenzó en Tabasco. Las lluvias habían sido tan intensas que el agua entró en los panteones y arrastró algunos ataúdes. Según el tío Gerardo, aquello molestó a los mu***os.
La historia ocurrió cerca de Tapijulapa, una comunidad ubicada en la sierra de Tabasco y perteneciente al municipio de Tacotalpa. La población se encuentra entre los ríos Oxolotán y Amatán y fue reconocida como Pueblo Mágico en 2010.
Desde hacía años circulaban rumores sobre el panteón del pueblo. Algunas personas aseguraban que los mu***os salían de sus tumbas durante la noche. Casi nadie tomaba aquellas historias en serio hasta que llegaron las inundaciones.
Después del temporal, varios habitantes dijeron haber visto figuras caminando por los caminos de tierra. Avanzaban lentamente, con la ropa mojada y cubierta de lodo, como si buscaran algo que habían perdido.
Poco después comenzaron las desapariciones.
Los primeros en faltar fueron algunos trabajadores del campo. Salían por la mañana y nunca regresaban. No se encontraban huellas, herramientas ni señales de violencia. Parecía que la tierra se los había tragado.
Los habitantes acudieron con el párroco y organizaron rezos por las personas desaparecidas y por los cuerpos que el agua había sacado del cementerio. Después de varias noches de oraciones, las apariciones cesaron.
Nunca se comprobó que los mu***os tuvieran relación con las desapariciones. Los trabajadores tampoco fueron encontrados.
El tío Gerardo terminó la historia y miró hacia la ventana. Afuera, la tormenta había comenzado.
—Lo extraño —dijo— es que cada vez que cuento esto, vuelve a llover.