06/04/2026
A veces el anhelo de conexión es tan potente que puede llegar a nublar nuestra capacidad de evaluar la calidad de lo que estamos recibiendo. Cuando él hambre de afecto es tan grande cualquier trocito puede sentirse como lo mejor, aunque no nos nutra.
Este puede manifestarte poco saludable de la siguiente manera:
🌸Aceptar cariño de alguien que un día es cálido, pero al siguiente se muestra frío, distante o indiferente sin razón aparente.
🌸Recibir afecto condicionado, esté surge al cumplir con ciertas expectativas del otro, "Te quiero mientras no me des problemas" o "Te quiero mientras seas quien yo quiero que seas".
🌸Afecto, atención o cuidados, que salen después en discusiones "¿Cómo puedes estar enojada conmigo después de que te invité a cenar al lugar que querías?
🌸Aceptar ser la persona que siempre está disponible para alguien que solo te busca cuando se siente solo, aburrido o triste, pero que desaparece cuando tú necesitas apoyo o cuando sus cosas van bien.
✨✨Reconocer estos patrones es el primer paso para empezar a ofrecerse a uno mismo un cuidado que sea constante, seguro y sin facturas pendientes.✨