07/05/2026
El Distrito 27: Entre el Olvido y la Copa de Wblester Santiago Pineda
La representación popular no es un cheque en blanco para el privilegio, ni mucho menos una licencia para el desplante. Sin embargo, para Wblester Santiago Pineda, diputado federal por el Distrito 27, la curul parece haber pasado de ser una responsabilidad constitucional a un accesorio de su vida social en Metepec.
Un Distrito de un solo municipio
Resulta alarmante la miopía política de Pineda. Mientras concentra sus esfuerzos y los recursos de su gestión en el escaparate de Metepec, parece haber borrado del mapa al resto de los municipios que conforman su distrito. La representación federal no se limita a las zonas de plusvalía o a los círculos de influencia donde se gestan sus ambiciones futuras; el compromiso se firmó también con las comunidades que hoy enfrentan el abandono y la ausencia de una voz real en San Lázaro.
"El diputado parece olvidar que su sueldo lo pagan ciudadanos de todo un distrito, no solo aquellos que habitan en su zona de confort política."
Escándalos, alcohol y prepotencia
A la nula presencia territorial en las zonas marginadas, se le suma una conducta que dista mucho de la "austeridad republicana" o del decoro legislativo. Los constantes señalamientos por escándalos relacionados con el alcohol y su actitud prepotente no son solo chismes de pasillo; son el reflejo de un funcionario que ha perdido el piso y el respeto por la investidura que porta.
La prepotencia es el refugio de quien carece de argumentos y resultados. Un diputado que utiliza su posición para intimidar o para servirse, en lugar de servir, es un diputado que ya le falló a sus electores.
La política del interés individual
Hoy, el Distrito 27 tiene un representante "fantasma" en lo legislativo pero muy presente en las notas rojas y sociales. Pineda ha decidido anteponer sus intereses individuales y su agenda personal a las necesidades de infraestructura, seguridad y salud de los municipios que hoy se sienten traicionados.
¿Hasta cuándo la dirigencia de su partido y la ciudadanía permitirán que el distrito sea el rehén de una gestión estéril? Santiago Pineda debe entender que la política va más allá de un brindis en Metepec; se trata de dar resultados en la calle, esa misma calle que hoy parece no querer caminar