21/04/2026
El día por fin llegó. Ese momento en el que se encontraron todas mis versiones: la niña que a los 2 años se escondía cuando veía Thriller, la adolescente que a los 15 no soltaba el DVD de los mejores videos de Michael, y la adulta que, con cierta inquietud, no sabía qué esperar de lo que estaba a punto de ver en pantalla.
Ya pude ver Michael, la nueva película de Universal Pictures, una biopic que decide enfocarse en uno de los lados más vulnerables de Michael Jackson: su infancia marcada por una disciplina paternal particularmente exigente. A lo largo de la historia, somos testigos de cómo, desde su etapa en los Jackson 5, ya se perfilaba como un niño prodigio, recorriendo distintas eras y momentos clave que marcaron su vida y carrera.
Visualmente, la propuesta es arriesgada. Se perciben algunas similitudes con el estilo de Bohemian Rhapsody —no es casualidad, considerando la participación del productor Graham King—, pero aun así logra mantener una identidad propia, fresca y con matices que le dan dinamismo.
El soundtrack, por su parte, es un acompañante poderoso. No solo revive grandes éxitos, sino que también abre una nueva perspectiva: nos permite mirar más allá del espectáculo y entender ciertos comportamientos que, en su momento, parecían parte del show, pero que hoy adquieren un significado distinto.
En términos generales, es una película que se siente. Se vive. Se abraza. Y, si eres fan, es muy probable que te conmueva hasta las lágrimas.
Los seguidores de Michael, y en especial quienes aman la música, la van a disfrutar profundamente. Vale la pena verla en el mejor formato posible… después me lo agradecerás.
Michael no es solo una película: es un recordatorio de la grandeza, la complejidad y la profunda humanidad detrás del ícono.
Disponible en cines a partir del 22 de abril.