02/04/2026
La enviaron al espacio… sabiendo que no volvería.
Su nombre era Laika.
Una pequeña perrita callejera, encontrada en las frías calles de Moscú.
Fue elegida para una misión histórica.
Entrenada en silencio… preparada para algo que nunca entendería.
El 3 de noviembre de 1957, fue lanzada al espacio a bordo del Sputnik 2.
Mientras el mundo celebraba… ella estaba completamente sola.
Pero había una verdad que nadie dijo.
La nave no estaba diseñada para regresar.
Horas después del despegue…
Laika murió, en silencio, orbitando la Tierra.
Y aunque su historia es triste…
su sacrificio abrió el camino hacia las estrellas y ahora tiene un monumento para honrar su sacrificio